Cómo la Carta de Derechos se convirtió en un arma contra los estados

La mayoría de los americanos no saben que su estado tiene una Constitución. No pueden nombrar ni un solo derecho que proteja. Si se les pregunta de dónde provienen sus derechos, o bien se acogen a la quinta enmienda o bien señalan la Carta de Derechos federal. Lo que no saben es que primero las colonias y luego los estados tuvieron declaraciones de derechos antes de que existiera el gobierno federal, a menudo más amplias que cualquier cosa que garantizara el documento federal.

El conflicto de clases, los jacksonianos y la explotación

En una economía libre y basada en el mercado, no existe conflicto entre las diferentes industrias, intereses económicos o sectores de la economía. No hay «conflicto de clases» —tal y como lo imaginaba Marx— porque, gracias a la división del trabajo, el comercio voluntario y la competencia benefician por igual a los consumidores, los productores y los propietarios de activos. Esto es lo que Ludwig von Mises denominó la «armonía de intereses».