Magnifica Humanitas, la IA y el Estado
La reciente encíclica del papa León sobre la inteligencia artificial plantea algunos argumentos válidos, pero también presenta algunas deficiencias. Ulrich Fromy nos lo explica.
La reciente encíclica del papa León sobre la inteligencia artificial plantea algunos argumentos válidos, pero también presenta algunas deficiencias. Ulrich Fromy nos lo explica.
A pesar de los intentos por blanquear su pasado, el progresismo fue una ideología nociva desde el principio. Uno de sus peores legados es la eugenesia, que no solo provocó conflictos sociales en los EEUU, sino que también se exportó a Alemania, donde los nazis la adoptaron.
No es de extrañar que el actual gobierno esté politizando rápidamente la inteligencia artificial. No hay que ir muy lejos para encontrar resultados desastrosos.
Los confinamientos por la COVID-19 no sirvieron de nada para la salud pública, pero reforzaron enormemente el control del gobierno sobre nuestras vidas. No podemos permitir que esto vuelva a suceder.
Contrariamente al mito de que, en la Edad Media, los reyes gobernaban habitualmente a unos subordinados intimidados en virtud del «derecho divino», los gobiernos civiles de la época se enfrentaban a innumerables obstáculos institucionales para el ejercicio del poder.
El encubrimiento por parte del gobierno de los EEUU de los orígenes del virus del COVID que azotó al mundo en 2020 ya era bastante grave, pero ahora sabemos que la propia CIA estuvo involucrada.
La actual anarquía que reina en los deportes de la División I de la NCAA no es fruto del libre mercado, sino más bien un caos impuesto por los tribunales y las agencias gubernamentales.
La oposición interna a la guerra de un gobierno casi siempre se considera sediciosa —incluso cuando las críticas son acertadas. Ya se trate de la guerra emprendida por Abraham Lincoln o de nuestras guerras de agresión modernas, los ataques contra quienes critican la guerra son los mismos.
¿Nos espera una recesión en el futuro? Dada la irresponsabilidad de las políticas económicas del gobierno, la respuesta corta tiene que ser «sí».
A medida que la inteligencia artificial sigue avanzando, se nos dice que temamos las transacciones privadas y que dependamos del Estado para nuestra seguridad. La realidad es que debemos temer al Estado y lo que nos pueda hacer a medida que la tecnología se vuelve cada vez más sofisticada.