El populismo no resolverá la crisis de la asequibilidad de la vivienda. Los mercados sí lo harán.
Los americanos tienen cada vez más dificultades para costearse una vivienda. Para muchos jóvenes, el «sueño americano» parece inalcanzable. En momentos de frustración económica, los populistas tanto de la izquierda como de la derecha se apresuran a señalar a los culpables.