¿Desdolarización? Más bien se trata de una «des-fiatización»

A pesar de la narrativa consensuada, lo que estamos viviendo actualmente a nivel mundial no es una «desdolarización», sino una pérdida generalizada de confianza en las monedas fiat y la deuda soberana de las economías desarrolladas como activos de reserva para los bancos centrales y las instituciones. Esta pérdida fundamental de confianza en la solvencia de los emisores soberanos de las economías desarrolladas está impulsando la demanda de oro. Sin embargo, los últimos datos no muestran ningún cruce ni sustitución por alternativas fiat.

Por qué no importa la fractura de MAGA

Donald Trump ha vuelto a demostrar la veracidad de la ley de Horton, según la cual los políticos solo cumplen sus malas promesas. Siempre fue un multimillonario demócrata de Nueva York y nunca iba a ser un defensor de los trabajadores ni del libre mercado. Trump es un likudnik, no un América primero, y siempre fue lo primero y nunca lo segundo. Los demócratas tenían razón al decir que Trump era un agente de un gobierno extranjero; solo que se equivocaron de gobierno.

Los EEUU debe volver al patrón oro

El poder adquisitivo del dólar de los EEUU se ha devaluado en más de un 99 % desde la fundación de la Reserva Federal. (Una onza de oro costaba 20,67 dólares en 1913. Según el Wall Street Journal, el viernes 16 de enero su precio era de 4588,40 dólares. Eso significa que el dólar vale menos del 0,5 % de su poder adquisitivo de 1913 [20,67 $/4588,40 $ = 0,0045]). Su poder adquisitivo restante podría acabar siendo nulo. No hay disciplina en el gasto en EEUU y la Fed se ha convertido en cómplice voluntaria de este delito.

El último asesinato federal en Minnesota se hace eco de Ruby Ridge

El sábado, agentes federales de Minneapolis mataron al manifestante Alex Pretti, disparándole diez veces por la espalda después de haberle quitado la pistola que llevaba legalmente. El subjefe de la Casa Blanca, Stephen Miller, zanjó rápidamente el asunto: «Un aspirante a asesino intentó matar a un agente federal y la versión oficial de los demócratas se pone del lado de los terroristas».

Dar sentido a los datos históricos

Para que los datos «hablen», los economistas utilizan diversos métodos estadísticos que van desde modelos altamente complejos hasta una simple visualización de datos históricos. En general, se considera que, mediante el establecimiento de correlaciones, se pueden organizar los datos históricos en un conjunto de información útil que, a su vez, podría servir de base para evaluar el estado de la economía actual y futura.

¿El liberalismo alimenta el imperialismo?

La historia nos presenta una paradoja inquietante: los Estados que defienden con más fervor la libertad económica en su territorio suelen aplicar las políticas exteriores más agresivas. La Gran Bretaña del siglo XIX, cuna del libre comercio y de la Revolución Industrial —fue también el hogar del mayor imperio colonial de la historia. Hoy en día, los Estados Unidos —sin duda una de las economías más libres—, mantiene cerca de 800 bases militares en todo el mundo.

Distribución virtuosa del mercado vs. redistribución nefasta del Estado

La redistribución es el núcleo de los problemas que actualmente afectan a las sociedades occidentales y a todas aquellas que las emulan. Una pista nos la da el prefijo «re-» de esta palabra, que implica una segunda distribución que tiene lugar sobre una anterior. Está implícita la idea de que esta segunda distribución tiene lugar porque la primera se considera defectuosa. Sin embargo, esta distribución original es el proceso natural del libre mercado, mientras que la segunda distribución —o redistribución— está organizada artificialmente por el Estado.

Sobre el fracaso del constitucionalismo a lo largo de los siglos: normas, emergencias y el Estado administrativo

Los liberales clásicos, así como algunos libertarios, han depositado durante mucho tiempo una gran fe en las constituciones como instrumentos capaces de restringir el poder político. Especialmente tras el Renacimiento y la Ilustración, las constituciones escritas comenzaron a ser celebradas por los teóricos políticos del gobierno limitado como dispositivos racionales diseñados para obligar a los gobernantes, limitar la coacción y proteger la libertad mediante normas claramente enumeradas.