Los fundamentos económicos y el cristianismo son compatibles
Joshua Mawhorter reseña el libro Fundamentos de economía: una perspectiva cristiana, del Dr. Shawn Ritenour.
Joshua Mawhorter reseña el libro Fundamentos de economía: una perspectiva cristiana, del Dr. Shawn Ritenour.
La escuela austriaca de economía no comparte la misma metodología que la que vemos en la corriente dominante de la economía. El énfasis que pone la escuela austriaca en la praxeología ofrece una mejor explicación de los fenómenos económicos que la corriente dominante.
Los EEUU «celebra» hoy su 250.º aniversario, pero no todos están de fiesta. Te traemos un clásico de hace 10 años que hoy es aún más relevante.
Murray Rothbard, al igual que otros economistas austriacos, creía que el uso intensivo de las matemáticas en el análisis económico perjudicaba la comprensión de la economía en lugar de mejorarla. Según él, eso no era ciencia, sino «cientificismo».
La doctrina de la economía positiva nos dice que los datos proporcionarán una teoría adecuada. Como de costumbre, los economistas austriacos entienden que los economistas de la corriente dominante lo han entendido todo al revés.
Cada vez que surge un problema económico, los políticos, en una reacción instintiva, culpan a los monopolios privados. El problema no son los monopolios; el problema es el gobierno.
La obra «Por una nueva libertad», de Murray Rothbard, es un clásico que aúna los fundamentos de la economía austriaca y el pensamiento libertario.
¿Se puede considerar la plata un bien Giffen? Probablemente no, aunque eso no disuade a algunos de buscar el equivalente a un unicornio en el pensamiento económico.
El 19 de marzo de 2026 se pronunció un homenaje al difunto Roger W. Garrison (1944–2026) durante la recepción inaugural de la Conferencia de Investigación sobre Economía Austriaca (AERC) celebrada en Auburn, Alabama.
En un mundo caracterizado por una incertidumbre genuina más que por una previsibilidad mecánica, el razonamiento analítico ofrece una forma de certeza epistémica que la observación empírica por sí sola no puede garantizar.