La guerra venezolana es un fraude
La guerra de Donald Trump contra Venezuela es realmente una estafa, ya que parece ser poco más que un intento de saquear los recursos naturales de la nación venezolana en nombre de la «liberación».
La guerra de Donald Trump contra Venezuela es realmente una estafa, ya que parece ser poco más que un intento de saquear los recursos naturales de la nación venezolana en nombre de la «liberación».
Consciente de los peligros de la tiranía de la mayoría, John C. Calhoun desarrolló la doctrina de la mayoría concurrente, que servía para limitar los poderes del gobierno.
La anexión de Texas fue un anticipo de la futura política exterior.
Incluso Milton Friedman —que nunca apoyó el oro como dinero—, admitió que un sistema monetario basado en el oro «se cuidaría solo». En cambio, nuestro dinero es creado y manipulado por la mano politizada del gobierno y se basa en el robo.
Es poco probable que la última iniciativa de seguridad nacional del presidente Trump proteja a los EEUU de peligros externos. De hecho, las propias políticas internas de Trump están haciendo que este país sea menos seguro.
Según la narrativa, los indios americanos eran criaturas nobles víctimas de un genocidio perpetrado por colonos europeos rapaces o salvajes sedientos de sangre. La verdad es más matizada.
Desde la perspectiva austriaca, la crisis de 1893 ofrece lecciones clave, pero esta crisis tan trascendental no ha recibido toda la atención directa que merece.
Cada vez son más las voces que reclaman que los americanos paguen indemnizaciones a los descendientes de los esclavos que vivieron en América. Sin embargo, los argumentos a favor de las indemnizaciones siempre han sido débiles e ilógicos.
En teoría, la Constitución debería salvaguardar la libertad individual proporcionando a los ciudadanos un baluarte contra la tiranía del Estado. Sin embargo, en realidad la Constitución promovió el poder del gobierno federal o, en última instancia, no logró impedirlo.
Varios historiadores académicos afirman que las grandes empresas de los EEUU eran monopolios que asfixiaban la economía a finales del siglo XIX y que era necesario que el gobierno impusiera la competencia. En realidad, el gobierno y las empresas unieron fuerzas para promover los monopolios.