Saluda a la RBU
El auge de las pensiones estatales coincide inevitablemente con la destrucción de las instituciones pacíficas, voluntarias y responsables de la sociedad civil. Esto no es casualidad. Mucho antes de que aparezcan estos planes, la violencia erosiona constantemente el capital a través de los impuestos, la inflación y la regulación. Cuando los restos de la libertad comienzan a desvanecerse, el Estado emerge como un salvador autoproclamado, ofreciendo una solución a la crisis que él mismo ha provocado.