Por supuesto, votemos a Mamdani y veamos cómo funciona su laboratorio socialista
La semana que viene, los votantes de la ciudad de Nueva York enviarán casi con toda seguridad al autoproclamado socialista Zohran Mamdani a Gracie Mansion, y él promete imponer varias políticas destinadas supuestamente a reducir el coste de la vida de los neoyorquinos. Al igual que sus predecesores progresistas y socialistas, las políticas de Mamdani fracasarán estrepitosamente, pero no sin antes causar un daño enorme a la ciudad —algo que ni él ni sus seguidores reconocerán.