Cuando la regulación, y no el capitalismo, crea empleos falsos
En La paradoja de Graeber, Graeber captó algo real: muchos trabajadores de hoy en día se sienten atrapados en puestos que saben que no tienen un propósito claro. Sin embargo, situó la causa en el capitalismo/neoliberalismo y no en la burocracia. Imaginó un mundo en el que las élites mantienen deliberadamente empleos inútiles para mantener a la gente dócil. Pero el Occidente moderno no es un sistema de laissez-faire, sino una densa red de intervenciones monetarias, impuestos, subvenciones y regulaciones.