Aquí nunca podría pasar
La mentalidad común entre la mayoría de los americanos es que los Estados Unidos nunca podría convertirse en un país de tipo totalitario —es decir, uno en el que la libertad de expresión se vea drásticamente restringida, las protestas y manifestaciones se repriman violentamente, la gente sea secuestrada en las calles y rápidamente encarcelada en prisiones secretas sin juicio ni proceso debido, los prisioneros sean torturados, nadie se atreve a criticar lo que está ocurriendo, existe un profundo temor entre la ciudadanía, los poderes del presidente y el establishment de seguridad nacio