Caída del mercado de bonos: bienvenidos al «efecto Titanic»
El 14 de abril de 1912, a las 23:40 horas, el Titanic —el legendario transatlántico considerado «insumergible»— sufrió una brecha en el casco al chocar contra un iceberg durante su viaje inaugural de Southampton a Nueva York. Los compartimentos estancos se llenaron de agua —y, tan solo dos horas y cuarenta minutos después—, el barco se hundió en las gélidas aguas del Atlántico Norte. Aproximadamente 1.517 personas perdieron la vida —en gran parte porque el Titanic no llevaba suficientes botes salvavidas y la tripulación no pidió ayuda por radio a tiempo.