Un senador de EEUU presenta una ley para realizar una auditoría exhaustiva del oro
Aunque no resolvería todos los problemas, una auditoría del oro sería un paso hacia una moneda sólida.
Aunque no resolvería todos los problemas, una auditoría del oro sería un paso hacia una moneda sólida.
El Dr. Hülsmann ofrece sus conclusiones sobre su debate con Philipp Bagus acerca de las consecuencias monetarias del cierre del banco central de Argentina.
Los políticos de ambos partidos prometen abordar la crisis de la asequibilidad. Pero ninguno se centra en las verdaderas causas, ni siquiera las discute. Estas son las causas y cómo solucionarlas.
Los comentaristas de la «avariciinflación» están otra vez en las andadas, afirmando que los lucros empresariales están impulsando la inflación. Eso es una imposibilidad lógica.
Después de que las medidas expansionistas del banco central hayan desencadenado la inflación, los responsables políticos tratan de contraer la oferta monetaria para intentar reparar el daño inflacionista. Sin embargo, ninguna política contractiva puede solucionar los problemas.
Las tasas de interés deben ser determinadas por el mercado, de acuerdo con sus necesidades, para funcionar de manera eficiente y distribuir eficazmente los recursos financieros de la sociedad.
Milton Friedman y los monetaristas creían que las fluctuaciones en la oferta monetaria causaban los ciclos económicos de auge y caída. Su solución —mantener un crecimiento monetario lento y constante— seguiría provocando ciclos económicos.
A través de su monopolio coercitivo sobre la creación de dinero, el gobierno se dedica constantemente al robo silencioso mediante la inflación, todo ello en nombre de la «estimulación» de la economía.
Según los economistas convencionales, la inflación favorece el crecimiento económico, mientras que la deflación lo perjudica. Sin embargo, los economistas austriacos señalan que, en gran parte de la historia de los EEUU, el crecimiento económico ha ido acompañado de deflación.
Economistas convencionales han justificado la creación de la Fed alegando que una economía en crecimiento —especialmente el sistema bancario— necesita una moneda «elástica». En otras palabras, la economía «necesita» al menos cierta inflación. Los economistas austriacos saben que no es así.