El camino hacia la hiperinflación
Rojo + verde = marrón. Mark Thornton muestra cómo la enorme deuda y el dinero fácil preparan el terreno para la hiperinflación.
Rojo + verde = marrón. Mark Thornton muestra cómo la enorme deuda y el dinero fácil preparan el terreno para la hiperinflación.
Hyperinflation isn’t ancient history. It’s a recurring policy failure with war-level damage.
Ryan McMaken of the Mises Institute and Christopher Calton of the Independent Institute talk about why politicians want higher home prices. Even Trump now admits he wants higher home prices, and it's because older voters want their asset prices to go up forever.
America has a long history of vibrant small business. But small business went into decline in the twentieth century, and it wasn't just due to large scale industrialization. Government has played a big role.
Newly released jobs data this month shows that the jobs narrative from the media was based on bogus numbers.
Si bien la inflación monetaria tiene diversos efectos económicos —previsibles y sorprendentes, directos e indirectos—, este artículo pretende explorar los efectos de la inflación monetaria sobre los alimentos. En concreto, la devaluación de la moneda conduce a la devaluación de los alimentos.
Las afirmaciones del presidente de la Fed, Jerome Powell, de querer proteger la «independencia» de la Reserva Federal suenan huecas. Seguir políticas monetarias sólidas es más importante que la «independencia» teórica del banco central.
Por si no lo ha notado, los precios de la vivienda no están subiendo como lo hacían hace poco tiempo, debido al aumento de las tasas de interés. Sin embargo, bajar esas tasas aumentará la inflación y hará que la vivienda sea menos asequible.
La polémica política sobre el despido por Trump de la comisionada de la BLS, McEntarfer, eclipsa la cuestión subyacente de por qué necesitamos la BLS. Rothbard señaló que las estadísticas gubernamentales proporcionan las principales herramientas para la intervención económica del gobierno.
Un nuevo informe de julio muestra que Trump y el Congreso republicano han unido fuerzas para elevar el gasto federal a los niveles más altos desde el COVID. La deuda federal también acaba de superar los 37 billones de dólares.