Stuff that Fed Officials Say
Ryan McMaken, Jonathan Newman, and Joshua Mawhorter of the Mises Institute take a look at the politics of "fedspeak" and what officials at the Federal Reserve really mean when they say they're going to fix the Fed.
Ryan McMaken, Jonathan Newman, and Joshua Mawhorter of the Mises Institute take a look at the politics of "fedspeak" and what officials at the Federal Reserve really mean when they say they're going to fix the Fed.
Los precios de la vivienda en los EEUU se han disparado oficialmente. Pero, ¿por qué es así, si no hace tanto tiempo las viviendas eran asequibles? Como todas las demás crisis económicas, esta tiene su origen en las políticas gubernamentales.
Ryan McMaken looks at the latest jobs numbers form the federal government and why so many workers and families appear to think the economy is in trouble.
Even the federal government's official data shows that price growth is well above the Federal Reserve's two-percent target. In fact, price inflation is now at multi-year highs, and there is good reason to think this will continue.
Incluso Milton Friedman —que nunca apoyó el oro como dinero—, admitió que un sistema monetario basado en el oro «se cuidaría solo». En cambio, nuestro dinero es creado y manipulado por la mano politizada del gobierno y se basa en el robo.
Es poco probable que la última iniciativa de seguridad nacional del presidente Trump proteja a los EEUU de peligros externos. De hecho, las propias políticas internas de Trump están haciendo que este país sea menos seguro.
Desde la perspectiva austriaca, la crisis de 1893 ofrece lecciones clave, pero esta crisis tan trascendental no ha recibido toda la atención directa que merece.
Los Continentales y otros billetes solo conservaron temporalmente cierto valor debido, en gran medida, a la promesa inicial de canjearlos en el futuro por oro y plata —lo que constituía una «estafa monetaria».
Al igual que su predecesor, el presidente Trump intenta sin éxito convencer a los americanos de que sus dificultades económicas no son reales, pero los americanos saben distinguir la diferencia.
Depender del gobierno es difícil y, a menudo, peligroso. Pero los estatistas, independientemente de los problemas, suelen decir que los servicios gubernamentales no están totalmente financiados y que casi todos ellos deberían ampliarse.