La ilusión del PIB: las estadísticas en alza ocultan el sufrimiento de los americanos promedios
La verdadera prosperidad no se puede medir por los totales de gasto agregado, propensos a la manipulación y a la mala inversión, sino por la salud del sector privado, los aumentos salariales en todos los niveles de ingresos y la inversión productiva genuina.