La liquidez artificial provoca crisis inflacionarias
No hay escasez de liquidez en los mercados financieros. De hecho, hay tanta que la inflación se ha convertido en algo habitual para los participantes en el mercado. Esto no es nada bueno.
No hay escasez de liquidez en los mercados financieros. De hecho, hay tanta que la inflación se ha convertido en algo habitual para los participantes en el mercado. Esto no es nada bueno.
Cuando la inflación se dispara porque los bancos centrales mantienen las tasas de interés en niveles artificialmente bajos, la estrategia habitual es que los bancos centrales suban las tasas de interés. La mejor política es no manipular artificialmente las tasas de interés en absoluto.
Los economistas convencionales, por no hablar de la mayoría de los periodistas financieros, sostienen que la deflación es tan mala o peor que la inflación. Los austriacos saben que no es así. Necesitamos deflación, y la necesitamos ya.
Antes de J. M. Keynes y Stephanie Kelton, estaba John Law. La promesa del dinero gratis parece no desaparecer nunca.
¿Son los precios crecientes del petróleo los responsables de la inflación? Aunque algunos economistas y muchos medios de comunicación establecen esa relación, la realidad es muy diferente. La inflación se produce debido a la expansión de la oferta monetaria.
Los detractores del capitalismo sostienen que los mercados libres canalizan la riqueza de manera injusta hacia quienes más ganan. Sin embargo, al observar los «efectos Cantillon», podemos ver el papel que desempeñan las políticas de la Reserva Federal en el enriquecimiento de unos pocos.
El llamado «multiplicador monetario», que existe gracias al sistema de reserva fraccionaria, se sustenta en la política monetaria de los bancos centrales y en la inflación. No es algo positivo para la economía.
Los izquierdistas que preguntan con sarcasmo de dónde saldrá el dinero para esta guerra tienen razón en cuanto a la hipocresía del Partido Republicano, pero se equivocan al dar a entender que eso significa que realmente hay fondos de sobra para gastar en todos estos programas gubernamentales.
Las organizaciones internacionales de ayuda humanitaria están proporcionando cabras a las familias de Malaui como una forma de combatir la pobreza. Al igual que tantos otros experimentos bienintencionados, este tiene numerosas consecuencias no deseadas.
Mientras las élites nos dicen que debemos temer a la inteligencia artificial, siguen respaldando los intentos de la Reserva Federal de expandir el crédito artificial, que es la verdadera amenaza para nuestro bienestar económico.