The Crisis in Higher Education
Tuition is up 1,200% since 1980. Enrollment is about to fall off a cliff. Peter Klein argues the real problem isn't any of the things people usually name.
Tuition is up 1,200% since 1980. Enrollment is about to fall off a cliff. Peter Klein argues the real problem isn't any of the things people usually name.
We assume people are self-interested in the market and selfless in government. Tate Fegley on why dropping that double standard explains almost everything about how the state actually behaves.
Rent control's cruelest irony: it makes discrimination cheaper. Joseph Salerno on the long-run effects of price caps that almost no one sees coming.
No, it isn't Blackstone, and the boomers didn't take it all. Timothy Terrell separates the housing myths from the real reasons you can't afford a house.
Los progresistas culpan al «cambio climático» de todos los incendios forestales recientes, pero el verdadero culpable es la mala gestión gubernamental de los bosques y praderas públicos. El reciente incendio en el borde norte del Gran Cañón es otro ejemplo más.
Los precios de la vivienda se han disparado en Irlanda, el gobierno ha hecho lo que suelen hacer los gobiernos con demasiada frecuencia: imponer controles sobre los alquileres. Estas intervenciones en el mercado inmobiliario han tenido efectos secundarios que siguen fomentando intervenciones.
La planificación centralizada obstaculiza la economía de Irán. Muchos funcionarios del gobierno iraní culpan de la crisis económica de su país a las sanciones impuestas por los países occidentales y no a sus propias decisiones políticas.
Una recesión se define como una actividad económica negativa durante varios meses acompañada de una disminución del PIB. Sin embargo, dada la composición real del PIB, es inexacto vincular directamente las recesiones con el PIB.
Nuestros sistemas de transporte público socialistas son un fracaso continuo que se ve agravado por una intervención gubernamental aún mayor. No debería sorprendernos, pues, que los líderes políticos insistan en que el verdadero problema es la falta de voluntad política para gastar más dinero.
El argumento habitual a favor de los servicios gubernamentales es que solo el gobierno puede construir suficientes carreteras para satisfacer las necesidades de transporte.