¿Se encamina la economía de los EEUU hacia una crisis?
¿Nos espera una recesión en el futuro? Dada la irresponsabilidad de las políticas económicas del gobierno, la respuesta corta tiene que ser «sí».
¿Nos espera una recesión en el futuro? Dada la irresponsabilidad de las políticas económicas del gobierno, la respuesta corta tiene que ser «sí».
Las políticas económicas del gobierno reflejan ideas abstractas sobre cómo los agentes desearían que fuera la realidad. La praxeología no se rige por fantasías económicas abstractas.
La región de los Apalaches, aunque siempre ha sido relativamente pobre, contaba con familias e instituciones sólidas que mantenían la cohesión social.
La política gubernamental en materia de patentes se basa en la creencia de que nadie inventaría nada sin ciertos privilegios de monopolio. Hay motivos de peso para cuestionar esa creencia y las políticas que de ella se derivan.
La posibilidad de que haya yacimientos de petróleo en aguas costeras de Jamaica ha llevado a algunos a afirmar que el hallazgo de petróleo sería, en realidad, perjudicial para la economía y el tejido social del país. El jamaicano Lipton Matthews discrepa de esa afirmación.
Murray Rothbard lanzó su famosa pregunta «¿A quién beneficia?» para ayudar a sacar a la luz los escándalos gubernamentales. Sin duda, los políticos de Kenia se beneficiaron del asunto de los eurobonos.
Ludwig von Mises tenía muchas ideas sobre la inmigración. Como era de esperarse, preveía problemas con la apertura de las fronteras, pero también creía que la inmigración podía beneficiar a una nación.
¿Puede la política gubernamental replicar una economía de mercado y mejorar sus resultados? Este es el tema del libro «Moonshots and the New Industrial Policy» (Proyectos ambiciosos y la nueva política industrial). Lipton Matthews profundiza en estas cuestiones.
Ludwig von Mises discrepaba de J. M. Keynes en prácticamente todas las cuestiones económicas importantes. El hecho de que Keynes sea más conocido no le honra.
A los políticos les encanta afirmar que están bajando los impuestos, mientras acumulan deudas y déficits devastadores. Si realmente quieren bajar los impuestos, primero deben recortar el gasto.