The Problem with Pronatalism
Some non-economic arguments made by pronatalists are very good. But when it comes to economics, pronatalists often get it very wrong.
Some non-economic arguments made by pronatalists are very good. But when it comes to economics, pronatalists often get it very wrong.
Tras el papado abiertamente anticapitalista del papa Francisco, cabe preguntarse si el papa León XIV seguirá los pasos de su predecesor o si volverá a orientar el liderazgo de la Iglesia católica romana hacia la libertad económica y la ley natural. Esperemos que sea lo segundo.
Con el Día del Padre a la vuelta de la esquina, la paternidad es una víctima más del progresismo americano, lo que da lugar a numerosas patologías sociales. Por desgracia, muchos conservadores y progresistas parecen coincidir en que la situación requiere una mayor intervención del gobierno.
La economista ganadora del Premio Nobel Claudia Goldin afirma que las jugadoras de la WNBA están muy «mal pagadas» en comparación con sus homólogos masculinos de la NBA. Sin embargo, el análisis económico nos muestra una realidad diferente.
Lo que los medios «tradicionales» intentan presentar como una nueva medida autoritaria contra la prensa no es más que una versión más visible de cómo el gobierno federal ha intentado controlar la opinión pública durante casi un siglo.
On this episode of Power and Market, the group discusses the fallout from Israel's strikes on Iran and the Trump Administration's (changing?) position on immigration enforcement.
En este episodio de Poder y Mercado, el grupo discute las consecuencias de la pelea de Musk con Trump, los recientes reportajes sobre los contratos de Palantir y cómo las cortes no están interesadas en proteger los derechos.
El supuesto «encubrimiento» por parte de la Casa Blanca de la demencia del expresidente Joe Biden fue en realidad un encubrimiento por parte de los medios tradicionales, que colaboraron con los funcionarios de la Casa Blanca para garantizar que los americanos no conocieran la verdad.
Sabemos lo que ocurrió el 22 de noviembre de 1963 en Dealey Plaza, en Dallas, pero hay muchas cosas que desconocemos sobre ese terrible día. Sin embargo, también sabemos que el presidente Kennedy desafió al Estado de Seguridad Nacional. ¿Le costó eso la vida?
Gracias a la interminable “guerra al terror”, el gobierno de EEUU promovió métodos de tortura, incluyendo algunos tomados de los torturadores sádicos de la extinta Unión Soviética. El Congreso observó pasivamente y lo permitió.