En el nuevo año, oiremos aún más catástrofes medioambientales porque la industria del fin del mundo nunca descansa
Una parte agotadora de la vida moderna son los incesantes cantos apocalípticos de las élites intelectuales, académicas, políticas y mediáticas. El hecho de que sus predicciones de las últimas seis décadas hayan sido erróneas solo les lleva a redoblar el volumen de sus afirmaciones.