Después de convertirse rápidamente en una economía avanzada, Corea del Sur está experimentando una disminución del crecimiento y de la productividad laboral. El culpable, como de costumbre, es la intervención del gobierno en el mercado para favorecer ciertos intereses.
Los expertos que predijeron la perdición económica al acercarse Brexit se obsesionaron con el problema de los «costos de transacción» en el comercio. Pero la UE estaba imponiendo un sinnúmero de nuevos costos de transacción propios.
Los contribuyentes están pagando la pensión de invalidez de un ex-policía «discapacitado» que trabaja a tiempo completo para el FBI y está clasificado como en «excelente condición física».
Hay un consumo productivo y un consumo no productivo. En la mente keynesiana, no es necesario producir nada, siempre y cuando la gente gaste y consuma sin parar, incluso hasta el punto de destruir la riqueza real.
En una democracia lo suficientemente grande, el impacto de un voto individual es estadísticamente cero en el margen. El voto de una sola persona nunca impactará en una elección en una democracia de tamaño incluso modesto (colegio electoral, popular o cualquier otro).
El balance de la Reserva Federal ha subido a 4,1 billones de dólares desde los 3,7 billones de agosto. Nomi Prins discute lo que significa este cambio de política y lo que augura para el 2020.
Los bancos centrales no han hecho nada para terminar el ciclo de auge y declive. En cambio, sus inescrupulosas intervenciones en los mercados de crédito sólo prolongan el auge. Pero es un gran error asumir que llevar las tasas de interés del mercado a cero creará un auge perpetuo.
¿Cómo pueden los paternalistas decir que cuando te hacen más difícil fumar no están interfiriendo con tu libertad? Se les ha ocurrido un razonamiento extraño.
The Mises Institute is a non-profit organization that exists to promote teaching and research in the Austrian School of economics, individual freedom, honest history, and international peace, in the tradition of Ludwig von Mises and Murray N. Rothbard.
Non-political, non-partisan, and non-PC, we advocate a radical shift in the intellectual climate, away from statism and toward a private property order. We believe that our foundational ideas are of permanent value, and oppose all efforts at compromise, sellout, and amalgamation of these ideas with fashionable political, cultural, and social doctrines inimical to their spirit.