Los banqueros centrales están entrando en pánico, y sus soluciones van desde «comprar todo lo que se mueve» hasta empujar los tipos de interés aún más hacia un territorio negativo. Sin embargo, esto no parece ayudar mucho.
Incluso si el virus COVOID-19 resulta ser más severo de lo que los escépticos nos dan razones para pensar que es, podemos superarlo. No podemos sobrevivir al final de la división del trabajo. Sería el fin de la civilización tal como la conocemos.
La última crisis sanitaria ha dejado claro que los gobiernos anteponen sus propios intereses a los del público mientras ocultan información crucial e imponen regulaciones contraproducentes.
Lo que hay que hacer en una crisis como ésta no es intentar dirigir el mercado para asegurar que proporcione lo que se necesita, sino dejarlo libre para que haga lo que siempre hace: hacer coincidir los objetivos de los productores emprendedores con las necesidades de la población.
En este momento, la política monetaria no puede salvar a Italia. Las promesas del Banco Central Europeo han permitido a los políticos italianos evitar la realidad de la bancarrota de Italia. Hasta ahora.
Entre 1909 y 1913, Keynes fue el más importante defensor del imperialismo monetario británico en la India. Su fiel defensa del Imperio Británico en esos primeros años le permitió convertirse en el economista más influyente del siglo después de la guerra.
Ya sea que hablemos de salud pública o de crecimiento económico, el amor del régimen chino por la intervención y la centralización ha llevado a una crisis tras otra.
Ni siquiera se le permite preguntar: «¿Vale la pena el precio que estamos pagando?» o «¿Es esto una abundancia de precaución, o una sobredosis?». La «gente seria» ataca a cualquiera que insista en la calma y anime a los demás a adoptar un enfoque de «no entrar en pánico». La nueva línea del partido es: pánico = virtud.
The Mises Institute is a non-profit organization that exists to promote teaching and research in the Austrian School of economics, individual freedom, honest history, and international peace, in the tradition of Ludwig von Mises and Murray N. Rothbard.
Non-political, non-partisan, and non-PC, we advocate a radical shift in the intellectual climate, away from statism and toward a private property order. We believe that our foundational ideas are of permanent value, and oppose all efforts at compromise, sellout, and amalgamation of these ideas with fashionable political, cultural, and social doctrines inimical to their spirit.