Bastiat muestra el camino sobre la moralidad del confinamiento forzado
Una injusticia moral es una injusticia legal, punto.
Una injusticia moral es una injusticia legal, punto.
Es probable que las máquinas políticas que dirigen las ciudades de Norteamérica sigan dirigiéndolas cuando estas protestas y disturbios terminen. Los contribuyentes estarán peor, pero los políticos serán aún más poderosos.
Es un error pensar que la libertad se protege haciendo que la Corte Suprema declare lo que es «constitucional», imponiendo así una ley federal centralizada a todos los estados.
Cuando la gente tiene miedo, deja que las autoridades se salgan con la suya con todo tipo de tonterías. Estamos viendo esto con la Reserva Federal en este momento.