El capital de la Fed se vuelve negativo
Mil millones por aquí y mil millones por allá empiezan a sumar dinero de verdad; ahora estamos hablando de dinero de verdad cuando se trata de pérdidas de la Reserva Federal.
Mil millones por aquí y mil millones por allá empiezan a sumar dinero de verdad; ahora estamos hablando de dinero de verdad cuando se trata de pérdidas de la Reserva Federal.
Incluso un debilitamiento parcial de la demanda global del dólar limitará la capacidad del régimen de EEUU para hacer valer su peso a escala internacional. Sin embargo, Washington no está dispuesto a hacer lo necesario para evitarlo.
Mientras los progresistas afirman que la quiebra del Silicon Valley Bank se debió a una regulación deficiente, el verdadero problema es la política de dinero fácil de la Fed.
La delincuencia violenta aumenta en Canadá, y su democracia progresista es incapaz de detenerla. Una mayor potenciación del Estado empeora las cosas.
Políticos y simpatizantes Demócratas jalean la imputación de Trump, pero todo el proceso se ha politizado tanto que su legitimidad es fácilmente cuestionable.
El dinero político es dinero no sólido, y aunque la civilización no puede existir sin dinero sólido, sí puede prescindir de un gobierno depredador.
La filósofa Susan Neiman puede ser de izquierda, pero reconoce los peligros del progresismo woke.
Robert Mugabe, en su día presidente vitalicio de Zimbabue, se hizo tristemente famoso por la hiperinflación y la represión política. Hoy se está convirtiendo en el santo patrón de la banca central.
Las políticas de financiación de la defensa están cada vez más influenciadas por los contratistas de armamento, que se benefician enormemente del sudor y el trabajo del pagador de impuestos americano.
Elizabeth Warren culpa a la falta de regulación de la última crisis bancaria. Pero cree que el régimen de dinero fácil que realmente está causando la crisis está perfectamente bien.