La controversia sobre la hidroxicloroquina es un recordatorio de que las leyes de prescripción son una extorsión del gobierno

Después de que el Presidente Trump declarara que usa hidroxicloroquina, la Agencia de Drogas y Alimentación (FDA por sus siglas en inglés) dio marcha atrás en su consejo contra el fármaco y aparentemente contra todos las demás. «La decisión de tomar cualquier medicina», dijo el jefe de la agencia, es «entre un paciente y su médico».

La FDA ha tenido dos momentos brillantes durante la propagación del coronavirus. En ninguno de los dos momentos la agencia hizo algo tanto como deshizo algo.

La COVIDmanía de los políticos hace estragos en Maryland

Los políticos de Maryland han destruido más de cuatrocientos mil puestos de trabajo en respuestas dictatoriales que pretenden frenar la pandemia de coronavirus. «Casi uno de cada cinco trabajadores de Maryland ha solicitado una indemnización por desempleo», informó el Baltimore Sun. La situación es tan mala que hasta el Washington Post reconoció que las restricciones de COVID de Maryland «han paralizado la economía y paralizado la vida diaria desde mediados de marzo».

Lo que la fallida ley del límite de velocidad de 55-MPH nos dice sobre el confinamiento del COVID

Durante las crisis petroleras de la década de los setenta, el Congreso trató de reducir el consumo de gasolina estableciendo un límite de velocidad más bajo para los vehículos en todas las autopistas. Pero los esfuerzos se convirtieron rápidamente en una campaña nacional para aumentar la seguridad del tráfico mediante la reducción de los límites de velocidad.

La ética del COVID: es inmoral confinar a personas inocentes que podrían ser una amenaza

Hace unas semanas presenté una visión libertaria de la ética del confinamiento. Siguiendo a Murray Rothbard en su Ética de la libertad, argumenté que el Estado no tiene derecho a confinar o poner en cuarentena a gente inocente, aunque pueda alargar algunas vidas. El Estado no es el único dueño de las calles. Más bien los ciudadanos o los contribuyentes lo son, y por consiguiente tienen el derecho de usar sus calles.

El CDC redujo la tasa de mortalidad de COVID-19 a una fracción de la estimación anterior utilizada para justificar el confinamiento

Los gobiernos de todo el mundo y de los Estados Unidos justificaron las órdenes extremas, draconianas, antidemocráticas e inconstitucionales (en la mayoría de los estados de los EEUU) de «confinamiento» y de «quedarse en casa» alegando que el virus COVID-19 era excepcionalmente mortal.

En marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmaba que la tasa de mortalidad era muy alta, del 3,4%.