Las consecuencias económicas y sociales del control de alquileres
El liberalismo económico aboga por una clara separación entre el gobierno y el comercio, permitiendo que el mercado funcione de forma independiente sin la interferencia del Estado. Esta filosofía, denominada «laissez-faire», postula que los individuos que persiguen su propio interés benefician en última instancia a la sociedad sin organización, planificación ni control centrales. Sin embargo, la intervención del gobierno perturba los procesos naturales del mercado.