Lo que nos enseña la medicina soviética

En 1918, la Unión Soviética se convirtió en el primer país en prometer una cobertura sanitaria universal «de la cuna a la tumba», que se lograría mediante la socialización completa de la medicina. El «derecho a la salud» se convirtió en un «derecho constitucional» de los ciudadanos soviéticos.

Las ventajas proclamadas de este sistema eran que «reduciría costes» y eliminaría el «despilfarro» derivado de la «duplicación y el paralelismo innecesarios» — es decir, la competencia.