Por qué importan las milicias descentralizadas
En 1852, Abraham Lincoln daba un discurso en Springfield, Illinois, en el que hablaba acerca de los intentos de formación obligatoria de las milicias. Describía las bromas que hacían los ciudadanos de cualquier intento de formación obligatoria de milicias. “Ningún hombre”, decía Lincoln, citando las normas, “transportará más de cinco libras en la charretera ni más de 30 yardas de salchicha boloñesa en el fajín, ni dos hombres vestirán igual, y si dos vistieran parecido, el que vistiera más parecido sería multado”.