No tapéis los “agujeros” fiscales
¿Por qué algunos conservadores y libertarios quieren que algunos estadounidenses paguen más en impuestos?
Oh, en realidad no han aparecido y dicho esto. Entonces sonarían como Bernie Sanders o Hillary Clinton.
¿Por qué algunos conservadores y libertarios quieren que algunos estadounidenses paguen más en impuestos?
Oh, en realidad no han aparecido y dicho esto. Entonces sonarían como Bernie Sanders o Hillary Clinton.
En un artículo reciente publicado en The American Conservative titulado “Estadounidenses, no somos tan duros, según parece”, explicaba la manera en la que una confluencia de factores como la decadencia de las instituciones intermediarias de la sociedad civil y la inseguridad económica llevan a las personas a sentirse vulnerables e inquietas.
Este octubre-noviembre de 2017 se produce el 100º aniversario del inicio de la Revolución Bolchevique en Rusia: el sangriento estado comunista que produciría una ola de asesinatos político-ideológicos sin parangón con nada que hubiera visto nunca el mundo.
Y aun así, el comunismo sigue encontrando seguidores. He aquí tres anécdotas personales:
La pasada semana di una conferencia sobre el legado del comunismo. Un profesor progresista se quejó de que estuvieran incluidas personas no procomunistas. No me sorprendió.
En el primer episodio de la nueva temporada de Historical Controversies, que se centró en las crisis regionales que llevaron a la Guerra de Secesión, di una breve explicación de mis objeciones a la “tesis de los aranceles” como causa de la independencia del Sur.
Los tipos de cambio parecen moverse en respuesta a tantos factores que resulta casi imposible calcular hacia dónde es probable que se encaminen. En lugar de prestar atención a la multitud de variables, es más sensato centrarse en la variable esencial.
En lo que se refiere a la determinación del tipo de cambio de la moneda, esta variable son los cambios relativos en el poder adquisitivo de las diversas divisas. El poder adquisitivo relativo de las diversas divisas establece el tipo subyacente de cambio.
Si la culpabilidad es lo mejor que tienes que ofrecer a un cliente, probablemente no tengas mucho que ofrecer a un cliente.
Cuando entro en un Walmart sé qué podré conseguir una amplia selección de productos, podré conseguirlos baratos y podré conseguirlos como muy poca atención o molestia para consumidor. Cuando quiero eso, todo va bien. Rápido, sencillo y barato.
El 16 de diciembre de 2017 es el décimo aniversario del Tea Party moderno. Este hecho sorprenderá a muchos ciudadanos normales que aceptan sin sentido crítico la explicación ortodoxa de que el Tea Party empezó el 19 de febrero de 2009, cuando Rick Santelli, en vivo en la CNBC desde el Chicago Mercantile Exchange (CME), declaró una rebelión contra el “socialismo” un mes después de empezar la administración Obama.
Esta semana, el Tribunal Supremo escuchó las primeras alegaciones con respecto a Masterpiece Cakeshop Ltd. v. Colorado Civil Rights Commission Y, como podéis imaginar, la gente inmediatamente acudió a las redes sociales para proclamar su opinión sobre el asunto.
Si todo el mundo pudiera tener un grado universitario, ¿podéis imaginar lo próspero que sería Estados Unidos? Es esta idea detrás de las matriculaciones gratis en las universidades comunitarias y la deuda de los préstamos baratos a estudiantes garantizados por el gobierno. No tiene sentido no pasar por la universidad, ¿tal vez deberíamos tener todos un grado en derecho?
El viernes, 8 de diciembre de 2017, el precio del bitcoin cerró en $15.206, un aumento del 28,3% desde noviembre. La tasa de crecimiento anual se situó en el 1.474%.
Muchos economistas y comentaristas financieros sostienen que, en el mercado no regulado de la economía de Internet, el bitcoin probablemente aparezca como una nueva forma de moneda que va a eludir la supervisión del banco central.
Bitcoin, la invención de una persona, o de un grupo de personas, usando el nombre de Satoshi Nakamoto, se presentó el 3 de enero de 2009.