Por qué la paradoja de la austeridad corporativa no es realmente un problema
Según algunos comentaristas, el recorte de gastos por parte de las empresas para proteger los beneficios puede, de hecho, poner en marcha una depresión económica. Se sostiene que, si todo el mundo trata de reducir los costos y ahorrar más, la demanda de bienes y servicios de los trabajadores despedidos se debilita, y como resultado los ingresos y beneficios de las empresas se ven sometidos a presión. Esto, a su vez, pone en marcha nuevos despidos, y esto nuevamente se come los ingresos y hace que los beneficios desaparezcan.