Dando la vuelta a la palabra: cómo Cantillon redefinió al empresario
Resumen: La palabra empresario significaba originalmente alguien activo, arriesgado e incluso violento. En los siglos XVI y XVII se utilizaba para designar a un contratista que construía grandes estructuras y fortificaciones para el gobierno o proporcionaba suministros para el ejército por un precio contratado pero con costes futuros en gran medida inciertos. En cambio, Cantillon (1755) definió al empresario como alguien que compraba bienes y recursos a los precios actuales del mercado para venderlos en el futuro a precios inciertos.