Casi un año después, aún no hay pruebas demostrando que los gobiernos pueden controlar la propagación del covid-19

A medida que nos acercamos al primer aniversario de los quince días para aplanar la curva, todavía no hemos obtenido ningún dato que sugiera que el último año de encierros que destruyen vidas y mandatos de comportamiento politizados haya hecho algo para mantenernos a salvo del covid-19.

Economía y ética de la morosidad del gobierno, parte I

Introducción

El problema del gasto deficitario de los gobiernos y la deuda pública resultante es un reto para la mayoría de las economías modernas. Unos pocos estados, como Alemania, con fama de austeros en materia fiscal, funcionaron con superávit presupuestario y una deuda decreciente, pero eso fue antes de que el coronavirus diera a los gobiernos de todo el mundo una excusa para ampliar masivamente sus poderes y aumentar el gasto.

Por qué el «capitalismo de participantes» es un desastre para los empresarios

Durante la década de los noventa existía la idea legal y filosófica, defendida por Milton Friedman entre otros, de que una corporación existe para servir a los intereses de los accionistas, siendo éstos los legítimos propietarios de la corporación. Los líderes del pensamiento progresista respondieron con la contrateoría del capitalismo de participantes. Según la teoría del participante, los accionistas tienen un interés en el éxito de la firma, pero la firma también tiene una obligación contraída con otras entidades consideradas «participantes».

Los confinamientos destruyen la democracia del mercado

«Cerramos».

Son palabras terribles para ver delante de tus pequeños comercios y servicios favoritos cuando tienes ganas de comprar algo que deseas, o estás dispuesto a pagar por algo que quieres aprovechar. Este sentimiento se agrava aún más emocionalmente cuando sabes que los cierres son forzados y permanentes, y que lamentablemente y en última instancia no pudiste hacer nada al respecto.

La traición de ACB a Trump continúa con el pildoreo rojo del Estados Unidos conservador

Si estábamos buscando una razón para el optimismo político en 2021, se nos entregó otro recordatorio del grado en que los conservadores estadounidenses de la corriente principal están despertando a lo que realmente es el estado. La última traición institucional a los votantes republicanos vino del Tribunal Supremo, que rechazó considerar una demanda que desafiaba los cambios tardíos en el proceso electoral de Pensilvania.

El fracaso de la «privatización» del ferrocarril en Gran Bretaña

No es ninguna sorpresa para el viajero inglés de a pie que los ferrocarriles británicos siempre se han quedado cortos en la prestación de servicios adecuados a sus clientes. La insatisfacción es máxima, con las altas tarifas de los billetes y los malos horarios. La satisfacción de los usuarios de los ferrocarriles está en su punto más bajo en 10 años.