El alto costo de utilizar el salario mínimo como forma de beneficencia
En los últimos años, varios estudios económicos han llegado a la conclusión de que los aumentos pequeños o moderados del salario mínimo no provocan necesariamente un descenso perceptible del empleo. Los activistas sociales han aprovechado estas conclusiones para argumentar que no hay pérdidas de puestos de trabajo y que es posible aumentar los salarios obligatorios en casi cualquier cantidad sin efectos negativos. El resultado ha sido una carrera para aumentar el salario mínimo a 15 dólares en varios estados y ciudades y ahora a nivel nacional.