¿Es la renta básica garantizada la solución para que los robots tomen nuestros empleos?
La idea de la renta básica universal (RBU) está en su punto álgido. El Demócrata Andrew Yang la convirtió en el tema estrella de su campaña presidencial. Un pequeño sector de defensores de esta idea no cesa de esgrimir argumentos a su favor. En este artículo abordaré dos de ellos. El primero: la afirmación de la eliminación permanente de puestos de trabajo. El segundo: la necesidad resultante de ingresos para compensar la caída del poder adquisitivo por la falta de trabajo. Ambos se basan en falacias económicas que hace tiempo que no se tienen en cuenta.