El camino al totalitarismo
[Día 18 de la lista de lectura de 30 días de Robert Wenzel que le llevará a convertirse en un libertario bien informado, este artículo aparece como capítulo 6, «El camino hacia el totalitarismo», en Sobre la libertad y la libre empresa: Ensayos en honor de Ludwig von Mises (1956).]
Repudiando la deuda nacional
Los principios diabólicos del Hillarycare
¿Por qué la gente no lo entiende?
Lo que nos enseña la medicina soviética
En 1918, la Unión Soviética se convirtió en el primer país en prometer una cobertura sanitaria universal «de la cuna a la tumba», que se lograría mediante la socialización completa de la medicina. El «derecho a la salud» se convirtió en un «derecho constitucional» de los ciudadanos soviéticos.
Las ventajas proclamadas de este sistema eran que «reduciría costes» y eliminaría el «despilfarro» derivado de la «duplicación y el paralelismo innecesarios» — es decir, la competencia.
La peculiar y única posición de la economía
Ética de la argumentación y filosofía de la libertad
La razón es un dato último y no puede ser analizada ni cuestionada por sí misma.
—Ludwig von Mises 1
Por qué el dinero respaldado por oro no genera auges ni caídas
Según el pensamiento popular, no todo aumento de la oferta de dinero tendrá un efecto sobre la actividad económica. Por ejemplo, si un aumento de la oferta va acompañado de un aumento correspondiente de la demanda de dinero, no tendrá ningún efecto en la economía. El aumento de la oferta de dinero se neutraliza, por así decirlo, con un aumento de la demanda de dinero, o de la disposición a poseer una mayor cantidad de dinero que antes.
¿Qué entendemos por demanda de dinero? ¿Y en qué se diferencia esta demanda de la demanda de bienes y servicios?
Intereses de grupo y el «bien del conjunto»
A muchos progresistas les parece que el argumento libertario contra las leyes de derechos civiles es fundamentalmente erróneo porque consideran que los derechos civiles son la mejor forma de promover los valores liberales, incluida la libertad individual. Pero cualquier supuesto valor que conduzca inexorablemente a la destrucción de la sociedad no es «liberal» en el verdadero sentido. En «Liberalismo», Ludwig von Mises explica la importancia de perseguir lo que es bueno para la sociedad en su conjunto, en lugar de lo que parece bueno para un grupo en particular.