Aunque populares, las nacionalizaciones arruinan economías
En un mundo lleno de odio al libre mercado, las personas que piden la nacionalización de la industria no son escasas. A pesar de su popularidad política, las nacionalizaciones son terribles para las economías y representan un peldaño en el camino hacia la indigencia y el colapso. A cambio de la ganancia temporal conseguida expropiando la propiedad de otros, los países sacrifican la confianza de hacer negocios en su nación.