Brett Kavanaugh, el equipo de lacross de Duke y déjà vu
La política estadounidense parece girar en torno a reclamos de agresión sexual, ya sea la reciente pelea por la nominación de Brett Kavanaugh en la Corte Suprema (y si lo hizo todo o no más que dirigir una red de tráfico sexual en una pizzería), las escapadas pasadas del presidente Donald Trump, o las hazañas sexuales de Bill Clinton, quien también fue acusado de violar brutalmente a un trabajador de campaña mientras era el fiscal general de Arkansas. La política no solo juega el papel central sobre quién es acusado, sino también sobre la credibilidad del acusador y el acusado.