El dilema liberal: cuando el partido equivocado toma el poder

Durante décadas, los demócratas y los republicanos del establishment han abogado por ampliar continuamente el papel del gobierno federal, especialmente la autoridad de los «expertos» de los organismos ejecutivos. El acuerdo convenía a estos congresistas centrados en mantener el poder: aprobaban leyes vagas, dejaban que los organismos las interpretaran de forma amplia bajo la dirección de la Casa Blanca y echaban la culpa a la administración cuando crecía el descontento público.

La economía de la IA: disipar los temores y abrazar el emprendimiento

La inteligencia artificial domina los titulares con igual medida de fascinación y temor. Los visionarios proclaman que liberará el potencial humano, mientras que los escépticos advierten que eliminará puestos de trabajo, desestabilizará la sociedad y obligará a los gobiernos a proporcionar ayudas sociales generalizadas. Algunos creen que anuncia una sociedad «posterior al trabajo» en la que miles de millones de personas se verán desplazadas.

La guerra de Jefferson contra los piratas berberiscos es una excusa injustificada para la intervención militar

Algunos episodios tempranos de la historia de EEUU se emplean comúnmente como supuestos precedentes históricos y justificaciones para el intervencionismo moderno de EEUU en política exterior. Uno de esos episodios es el trato de Jefferson con los piratas berberiscos durante su administración sin una declaración de guerra del Congreso.

Saliendo de Rawls

A John Rawls se le pueden llamar de muchas maneras, pero «libertario» no es una de ellas. Combinar a Rawls con el libertarismo no parece un proyecto prometedor, pero esto es precisamente lo que intentó hacer John Tomasi, filósofo político que impartía clases en la Universidad de Brown cuando se publicó su libro «Free Market Fairness» en 2012. El libro sigue siendo la mejor y más completa defensa de la postura que acabamos de describir.

¿Libertario? Milei pide un rescate al Tío Sam

De Almost Daily Grant’s,

La política monetaria expansiva de la administración Trump, centrada en el precio de los activos, ya ha provocado un importante ajuste en un determinado metal amarillo, con el precio del oro registrando más de 30 máximos históricos diarios en lo que va de año, en camino de alcanzar una subida del 40 %. Este vertiginoso movimiento ha despertado al hasta ahora adormecido complejo minero, con una subida del 110 % en lo que va de año para el índice NYSE Arca Gold Miners.