La gran desinflación falsa llega a su final
Supuestamente, la «gran noticia» es el descenso de la inflación. Sin embargo, las fuerzas monetarias y políticas que impulsaron el último brote de inflación no han desaparecido.
Supuestamente, la «gran noticia» es el descenso de la inflación. Sin embargo, las fuerzas monetarias y políticas que impulsaron el último brote de inflación no han desaparecido.
Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el dólar de EEUU ha sido la moneda de reserva mundial. Este estatus puede cambiar porque las autoridades monetarias de EEUU insisten en inflar el dólar hasta el olvido.
No sólo deben preocuparnos los problemas del sistema bancario americano, sino también la proliferación de eurodólares.
Aunque muchos economistas afirman que los altos niveles generales de deuda pueden provocar recesiones económicas, el gasto público irresponsable y la expansión monetaria son los verdaderos culpables.
Aunque el gobierno promueve las CBDC como herramientas para la «inclusión», es más probable que sean otro vehículo para la intrusión federal.
El objetivo de inflación del «2%» es puramente arbitrario, y los economistas de la corriente dominante no se ponen de acuerdo sobre el nivel «correcto». Es una locura, y la economía austriaca explica por qué.
Varios países están intentando desarrollar una moneda basada en el oro para eludir el dólar de EEUU. El mundo comprobará su éxito tras la reunión de los países BRICS el mes que viene.
El Federal Home Loan Bank (FHLB) es la última «arma» del llamado arsenal del gobierno para mantener a flote el sistema bancario. Pero el sistema necesita mucho más que «liquidez». Necesita dinero sano y prácticas bancarias sanas.
El dólar de EEUU fiat, aunque sigue siendo la moneda de «reserva» del mundo, está en peligro por las imprudentes acciones de las autoridades monetarias. Otros países están tomando nota y actuando.
La prescripción keynesiana para una recesión económica es que el gobierno aumente el gasto para mejorar la llamada demanda agregada. En realidad, se trata de una receta para empeorar la recesión.