Charles Schwab y otros grandes bancos podrían ser secretamente insolventes
Mientras la Fed y la administración Biden intentan asegurar a los americanos que sus bancos son seguros, las cifras dicen otra cosa.
Mientras la Fed y la administración Biden intentan asegurar a los americanos que sus bancos son seguros, las cifras dicen otra cosa.
El dólar se convirtió en la moneda gobal dominante no tanto por sus propios méritos, sino por la autodestrucción de la libra esterlina provocada por el Estado y el banco central británicos.
Canadá creó su banco central durante la Gran Depresión, aparentemente para estabilizar la moneda y proteger el sistema bancario. Hoy, ese sistema se está desmoronando, gracias a las políticas inflacionistas del banco central.
La enfermedad siempre ha sido el auge alimentado por el dinero fácil. La inflación de precios es sólo un síntoma.
Las actuales crisis bancarias tienen profundas raíces en la historia financiera de los EEUU. Las autoridades monetarias han mantenido un comportamiento inflacionista durante más de cien años.
Walter Bagehot, como escribe Jim Grant, creía que los banqueros y los banqueros centrales debían mostrar disciplina financiera. Él no reconocería el mundo bancario actual.
Contrariamente a Krugman, DeSantis y otros que advierten sobre una CBDC no están siendo paranoicos: simplemente están sacando las conclusiones obvias de la historia.
Mientras los mercados se tranquilizan tras la última serie de quiebras bancarias, las élites políticas afirman que la crisis ha quedado atrás. Pero no ha terminado, ni mucho menos.
Si el dólar pierde su posición como moneda de reserva mundial, será catastrófico para la economía americana.
A pesar de todas las supuestas salvaguardias para evitar las quiebras bancarias, los bancos siguen quebrando. Tal vez las supuestas salvaguardias sean la causa de gran parte de los problemas.