La «independencia» del chip americano: proteccionismo con otro nombre
Prácticamente todos los aspectos de la vida moderna, interconectada y digitalizada, dependen de las capacidades de procesamiento y memoria de los avanzados chips informáticos semiconductores. Los dispositivos electrónicos, incluidos los teléfonos inteligentes, las consolas de juegos, los coches, los televisores, los electrodomésticos, el hardware militar y los equipos médicos, dependen de estas diminutas obleas planas de silicio fabricadas asombrosamente con arena fundida.