La educación superior valora demasiado a menudo la investigación económica de segunda categoría en detrimento de la docencia
Las personas actúan en función de incentivos, y los profesores universitarios no son una excepción. La titularidad y los ascensos de los profesores se basan en gran medida en el número y la calidad de los artículos que han publicado en su área de especialización. El número de artículos publicados es una métrica sencilla, pero ¿cómo debe juzgarse la calidad de la publicación? Sin duda, la calidad de la investigación publicada debe juzgarse en función de la medida en que beneficia a la sociedad.