Mises y Hayek deshomogenizados
[Review of Austrian Economics, 6(2), 1993, pp. 113-146]
A Man of Principle: Essays in Honor of Hans F. Sennholz
John W. Robbins y Mark Spangler, eds.
Grove City, Pennsylvania: Grove City College Press, 1992
[Review of Austrian Economics, 6(2), 1993, pp. 113-146]
A Man of Principle: Essays in Honor of Hans F. Sennholz
John W. Robbins y Mark Spangler, eds.
Grove City, Pennsylvania: Grove City College Press, 1992
Normalmente se sostiene que por medio de métodos estadísticos y matemáticos se pueden organizar los datos históricos en un cuerpo útil información, que a su vez puede servir como base para las evaluaciones del estado de la economía. También se sostiene que el conocimiento obtenido a partir de la evaluación de los datos es probable que sea di naturaleza tentativa, ya que no es posible saber la verdadera naturaleza de los hechos de la realidad.
El valor está en el ojo del espectador y, por lo tanto, los intercambios voluntarios son actividades beneficiosas para todos.
Quien examine las principales revistas económicas ortodoxas se dará cuenta inmediatamente de que la teoría económica se ha llenado de formalismo matemático. La inflexible búsqueda de los economistas neoclásicos de la precisión en sus modelos se ha alcanzado a costa de la precisión en sus predicciones.
El viejo chiste del borracho buscando sus llaves cerca de la farola es una metáfora apropiada.
El presidente del Banco Mundial Robert Zoellick ha agitado un avispero con su reciente llamada a una vuelta a un anclaje al oro1 en el sistema financiero global.
Esta semana, la administración Obama presenta sus planes para seguir “estimulando” la economía. En particular, el presidente propone $ 50 mil millones más en gastos de infraestructura, y una extensión de $ 100 mil millones para un crédito fiscal en investigación y desarrollo.
En un debate reciente, el eminente profesor y blogger keynesiano Brad DeLong afirmaba que la explicación austriaca del ciclo económico “no funciona como empresa intelectual”.1
DeLong cita a Paul Krugman, que allá por diciembre aparentemente infligió al diagnóstico austriaco una derrota aplastante tanto desde el punto de vista teórico como práctico.
[El 15 de septiembre 1949, Yale University Press publicó la primera edición de La acción humana de Ludwig von Mises. Lo que aparece a continuación es de “Two Masterpieces by Mises”, de Henry Hazlitt]
Tras el éxito del Sputnik I del 4 de octubre de 1957, con el que la URSS podía proclamar haber construido el primer satélite artificial terráqueo, se produjo un cambio cósmico de percepción. Fueran cuales fueran las ventajas de la sociedad de EEUU medidas en libertad individual, quedaban lejos cuando se comparaban con la ciencia y la tecnología soviéticas.
Durante el terremoto de Whittier Narrows de 1987, mi Madre estaba trabajando en el centro de Los Ángeles en uno de los edificios conocidos entonces como las Arco Towers.