Las políticas públicas siempre cuestan algo a alguien
Enseñar y escribir sobre políticas públicas durante más de la mitad de mi vida me ha enseñado que la mayoría de los errores realizados en ese ámbito no son complicados ni complejos, más allá de la capacidad de la “gente corriente” para entender. Son fallos en la aplicación de principios lógicos y económicos básicos. Las complicaciones y la complejidad aparecen principalmente por intentos de ocultar las distorsiones y transferencias de riqueza cometidas cuando se diseñan, presentan y adoptan las políticas.