Lo que perdimos el 11 de septiembre
El cliché es cierto: el 11 de septiembre de 2001 representa un momento histórico para Estados Unidos. La generación X y los milenials de repente tenían su propio día de la infamia, igual que sus padres y abuelos tuvieron Pearl Harbor y el asesinato de Kennedy. El 11-S señalo el fin de un periodo relativamente tranquilo en EEUU tras las décadas de 1980 y 1990 y el inicio de giro oscuro que continúa hasta hoy. El optimismo, una característica constante en la psique estadounidense (identificado correcta o incorrectamente como una tontería por Mencken) de repente resultaba escaso.