Los controles de precios, o las leyes antidumping, desalientan la innovación y a veces pueden hacer que el suministro de bienes y servicios se dirija a otros mercados. En otras palabras, los controles de precios provocan escasez.
En una región de Venezuela, las hojuelas de oro se han convertido en la moneda preferida de la región, y los precios de los productos y servicios se cotizan en gramos de oro.
Todas las entidades políticas llegan a su fin tarde o temprano. La fantasiosa posición de que América-durará-para-siempre es algo que sólo debería parecer plausible a los niños pequeños o a los irremediablemente ingenuos.
Ya sea a través de los impuestos, la deuda o la inflación, el gasto público consiste en estafar a los contribuyentes productivos. La inflación y los déficits desbocados de Argentina son un ejemplo de advertencia.
Si un empresario apunta con una pistola a un cliente y le exige un 20% más por un producto, eso es un robo. Si un político interviene con el mismo fin, es comercio justo.
El mundo del objetivo del 2% es algo realmente nuevo y peor que lo que había antes. No es la misma política monetaria de siempre, pero con objetivos de inflación ligeramente más altos.
Si los empresarios pudieran aumentar sus precios sin perder ventas, ya lo habrían hecho. Sin embargo, muchos conservadores afirman erróneamente que las subidas de impuestos se «transfieren» a los consumidores.
Gracias a las políticas de dinero fácil de los bancos centrales, los tipos de interés históricamente bajos y la búsqueda desesperada de rentabilidad han creado nuevas zonas de peligro para los inversores que tratan de mantenerse al margen de los problemas.
Hay que darse cuenta de que la política económica de los autodenominados progresistas no puede prescindir de la inflación. No pueden aceptar ni aceptarán nunca una política de dinero sano.
The Mises Institute is a non-profit organization that exists to promote teaching and research in the Austrian School of economics, individual freedom, honest history, and international peace, in the tradition of Ludwig von Mises and Murray N. Rothbard.
Non-political, non-partisan, and non-PC, we advocate a radical shift in the intellectual climate, away from statism and toward a private property order. We believe that our foundational ideas are of permanent value, and oppose all efforts at compromise, sellout, and amalgamation of these ideas with fashionable political, cultural, and social doctrines inimical to their spirit.