La generación censurada
Nunca antes habíamos visto cómo se censuraba —y autocensuraba— a toda una generación de jóvenes americanos por hacer declaraciones inocuas. Esto no acaba bien.
Nunca antes habíamos visto cómo se censuraba —y autocensuraba— a toda una generación de jóvenes americanos por hacer declaraciones inocuas. Esto no acaba bien.
Dos «distinguidos» analistas de sanidad han examinado el sistema médico de los EUA y concluyen que el VERDADERO problema son... los grandes hospitales. Dale Steinreich aplica el análisis económico a sus afirmaciones.
El progresismo es colectivista, antiindividual y, en última instancia, destruye la propia civilización. La economía austriaca se opone a esta fuerza.
La ampliación prevista del subterráneo de Nueva York promete ser el último fiasco financiero en el desbarajuste que supone el metro de la ciudad, descapitalizado y mal mantenido.
Podemos estar seguros de que las «élites naturales» de las que escribió Hans Hoppe no se encuentran entre la multitud de Davos. Ese grupo de «élites» tiene una agenda, y no es la libertad y el libre mercado.
En nombre de la «equidad», las dos escuelas de leyes más prestigiosas del país están cambiando las normas de admisión y mucho más.
En nombre de «combatir el racismo», una serie de escritores y expertos están haciendo más polémicas las relaciones sociales entre personas de distintas razas y grupos étnicos.
A las élites políticas, académicas y mediáticas canadienses les «preocupa» que la democracia en ese país pueda estar bajo ataque. En realidad, la democracia funciona demasiado bien allí.
Murray Rothbard no era un admirador de la filosofía de John Stuart Mill y tampoco lo es Philip Kitcher. Sin embargo, existe una enorme división en la forma en que Rothbard y Kitcher ven a Mill.
«Woke» no es «luchar contra el racismo», se exprese como se exprese. Se trata de socavar una sociedad y su economía, declarando ilegítimas nuestras instituciones sociales y económicas.