Descansa en paz, Justin

Descansa en paz, Justin

06/27/2019Jeff Deist

Justin Raimondo, editor de AntiWar.com y gran amigo del Instituto Mises, ha fallecido.

Demasiado joven, podríamos añadir, a los 67 años. No podemos sino lamentar el silenciamiento de su voz y reconocerlo como el escritor de política exterior libertario más importante de las últimas décadas.

Sin embargo, a diferencia de muchos defensores de la paz, Justin leyó y comprendió la economía, sin mencionar la historia y la teoría política.

Justin era bien conocido por muchos lectores de mises.org. Es autor de dos libros importantes en el género paleolibertario: Reclaiming the American Right: The Lost Legacy of the Conservative Movement, en el que pidió que se volvieran a los principios no intervencionistas de la «vieja derecha» de Taft/Garrett y An Enemy of the State, su biografía de su gran amigo Murray N. Rothbard. Compartía un vínculo especial y una amistad con Rothy los dos pasaron incontables horas juntos trabajando y socializando. Tuve el placer de enviabard, rle correos electrónicos y de llamarlo de vez en cuando durante todo el año, y lo entrevisté aquí. Siempre salía de allí riéndome de su enfoque de «no tomar prisioneros», y fortalecido por su implacable determinación.

Justin realmente dio el paso durante la guerra de Kosovo de Bill Clinton, por lo que criticó al ex presidente (y a su esposa) sin piedad. Kosovo puso a Antiwar.com en el mapa e hizo de Justin una estrella en los círculos libertarios. Su lengua y su pluma afiladas, bien traducidas a través de un teclado. Y su estilo mordaz, junto con la investigación real y un amplio conocimiento de los asuntos mundiales, dieron lugar a un nuevo tipo de periodismo en línea. Ciertamente, muchos de nosotros recordamos con cariño el marcador Antiwar.com en los años 90 y 2000, esperando ansiosamente el último ataque de Justin contra algún tirano o aprovechado de la guerra que lo merezca.

Aquí hay una muestra de su firma de pols auto-importante, de hace sólo unos años:

Libia, Siria, Irak, Kosovo – estos países, que se encuentran en ruinas, son monumentos grotescos a la criminalidad de las operaciones estadounidenses de «cambio de régimen», que han causado estragos en todas partes donde han tenido éxito. Con un historial como este, es increíble que a la misma manada de buitres en Washington se les permita seguir su camino alegre, sin tener que responder ante nadie por sus crímenes. De hecho, los dos principales candidatos a la candidatura presidencial demócrata, la Sra. Clinton y el senador Bernie Sanders, apoyaron esta desastrosa guerra.

Y, por supuesto, nunca se quedó sin guerras que cubrir. Te echaremos de menos, viejo amigo.

La Fed es inherentemente política

02/05/2024Jonathan Newman

Últimamente, muchos cuestionan la independencia política de la Reserva Federal. Un periodista preguntó sobre ello al final de la rueda de prensa del presidente Powell en el FOMC, y también surgió en la entrevista de Powell en 60 Minutes:

PELLEY: Es inevitable que sus decisiones influyan en las elecciones de este año. Y me pregunto, ¿hasta qué punto la política determina su calendario?

POWELL: No tenemos en cuenta la política en nuestras decisiones. Nunca lo hacemos. Y nunca lo haremos. Y creo que el registro, afortunadamente, el registro histórico realmente lo respalda. La gente ha vuelto atrás y mirado. Esta es mi cuarta elección presidencial en la Reserva Federal, y simplemente no entra en nuestro pensamiento, y te diré por qué.

Por dos razones. Una, somos una organización apolítica que sirve a todos los americanos. Sería un error que empezáramos a tener en cuenta la política. En segundo lugar, sin embargo, no es fácil conseguir la economía de este derecho en primer lugar. Estas son complicadas, ya sabes, decisiones de equilibrio de riesgos.

Si intentáramos incorporar toda una serie de factores políticos a esas decisiones, sólo conseguiríamos peores resultados económicos. Así que simplemente no lo hacemos, y no vamos a hacerlo. No lo hemos hecho en el pasado y no lo vamos a hacer ahora.

PELLEY: Hay gente viendo esta entrevista que se muestra escéptica al respecto.

POWELL: Sabes, yo sólo diría esto. La integridad no tiene precio. Y al final, eso es todo lo que tienes. Y nosotros en, planeamos mantener la nuestra.

«La integridad no tiene precio», dice. Esto es pura palabrería de relaciones públicas.

El banco central es intrínsecamente político. Como criatura del Congreso y, en la práctica, brazo del Tesoro de EEUU, todo lo que hace influye en las elecciones, el gasto y la deuda públicos, la confianza de los consumidores (y, por tanto, los índices de aprobación de los gobernantes) y la riqueza de los grandes donantes políticos.

Hay una puerta giratoria para los puestos de liderazgo en la Fed, el Tesoro y las instituciones financieras que se supone que regula. También hay que tener en cuenta los conflictos de intereses en un sistema en el que los funcionarios de la Fed son nombrados por políticos cuyas agendas están al servicio de las políticas de la Fed.

La afirmación de que las acciones de la Fed se guían únicamente por su doble mandato ignora el hecho de que la Fed crea los problemas que se supone que debe resolver. La expansión artificial del crédito alimenta burbujas, y cuando éstas estallan, la Fed asume nuevos poderes y vuelve a inflar. Es un ciclo de autoalimentación que se interpreta mejor no sólo como autopreservación, sino como autoengrandecimiento con una buena dosis de riesgo moral.

El monopolio de la Fed en la creación de dinero le otorga la capacidad de desviar recursos de la economía privada en beneficio del gobierno y de instituciones financieras favorecidas. Es amiga de todos los políticos que quieren más gasto y deuda. Y a través de rescates de emergencia, siendo el prestamista de última instancia, y ofreciendo generosas facilidades de préstamo como el Programa de Financiación a Plazo Bancario, la Fed protege a sus privilegiadas instituciones financieras amigas de las consecuencias naturales del mercado de sus propios errores.

Y sus acciones no están sujetas a ningún escrutinio legal, como pone de relieve el Libro del Juicio Final de la Reserva Federal. La Reserva Federal saca a relucir nuevas «herramientas políticas» durante las crisis, herramientas que incluso los funcionarios de la Reserva Federal dijeron que la Reserva Federal tiene una autoridad dudosa, en el mejor de los casos, para utilizarlas. Simplemente actúan y nadie hace preguntas después. La Reserva Federal es un monstruo político sin controles ni equilibrios.

Buenas noticias y malas noticias

02/02/2024Jonathan Newman

Buenas noticias

  • Paul Krugman ha declarado un «aterrizaje suave mejor que el de Ricitos de Oro» debido a que (sus medidas favoritas) la inflación de precios alcanza el dos por ciento y el PIB real crece al 3,3 por ciento.

Malas noticias

  • La morosidad de las tarjetas de crédito se ha duplicado desde 2021.
  • Las acciones de los bancos regionales cayeron más de un 10% tras la rueda de prensa de Powell en el FOMC.
  • La población activa civil ha disminuido, mientras que el empleo público sigue alcanzando nuevos máximos.
  • El 52,7% de los independientes políticos, menos proclives a dejarse influir por el partido en el poder, afirman que la economía de EEUU está empeorando.
  • Los precios de los alimentos, la energía, la vivienda y los coches usados han subido el doble que los ingresos medios desde 2020.
  • La curva de rendimientos está invertida desde octubre de 2022.
  • La proporción de trabajadores con pluriempleo ha alcanzado recientemente niveles no vistos desde 2007-2008.
  • La deuda de los hogares en relación con la renta disponible vuelve a superar el 100%.
  • La relación precio-beneficio de las bolsas se sitúa en niveles sólo superados por las crisis de 2000, 2008 y 2020.
  • El efectivo de los bancos pequeños en proporción a los activos totales ha disminuido, al tiempo que han asumido grandes cantidades de deuda inmobiliaria comercial.
  • El FOMC eliminó la siguiente declaración de su comunicado de prensa: «El sistema bancario de EEUU es sólido y resistente».
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Pixabay

Thomas Jefferson aún apoyaba la secesión cuarenta años después de la Declaración de Independencia

01/31/2024Ryan McMaken

Algunos opositores modernos al derecho de secesión o autodeterminación inventan una serie de razones por las que la secesión era aceptable para los americanos en los 1770, pero no en los 1860. Por ejemplo, el historiador Brooks Simpson intenta explicar en esta columna (de forma poco convincente) que la Declaración de Independencia no tenía nada que ver con la secesión. En el núcleo de muchas de estas afirmaciones está la idea de que, puesto que algunos americanos del siglo XVIII respaldaron la Constitución actual, todos los americanos, siglos después, que no firmaron ni votaron el documento están ahora sujetos a algún «contrato social» invisible.

En otras palabras, cualquier derecho a la secesión y a la autodeterminación que pudiera haber existido durante la guerra con el Imperio Británico, esos derechos dejaron de existir con el final exitoso de la guerra. Lysander Spooner, por supuesto, ha explicado el pensamiento profundamente incoherente que subyace a esta teoría del contrato social. No obstante, podríamos preguntarnos qué pensaba el autor de la Declaración de Independencia sobre la idea de la secesión. Si la Declaración no tenía nada que ver con la secesión —o si la fundación de la nueva república negaba el derecho a la secesión— entonces seguramente Thomas Jefferson cambió de opinión sobre la secesión tras la ratificación de la nueva constitución.

Pues resulta que no. Jefferson, que era secesionista en 1776, siguió siéndolo al menos hasta 1816, ocho años antes de su muerte. Jefferson nunca pronunció grandes discursos ni escribió gruesos libros sobre la secesión. Es posible que pensara que el éxito de la Revolución hablaba por sí solo.  No obstante, en la correspondencia personal que mantuvo décadas después de escribir la Declaración, Jefferson siguió apoyando la idea de que los estados miembros o las partes constituyentes de la república americana debían ser libres de marcharse. He aquí algunos de sus comentarios específicos al respecto.

En 1799, Jefferson escribió a James Madison y concluyó que si los estados seguían siendo objeto de «abusos» y «violaciones» por parte del gobierno federal, entonces los estados tendrían derecho «a separarnos de esa unión»:

Mientras tanto, les daré mis ideas para que reflexionen. Supongo que todos estamos de acuerdo en que los principios ya avanzados por Virginia y Kentucky no se deben ceder en silencio. Yo propondría una declaración o resolución de sus legislaturas sobre este plan. En primer lugar, responder a los razonamientos de los estados que se han aventurado en el campo de la razón y a los del Comité del Congreso. Aquí nos han dado toda la ventaja que podríamos desear. Tomad nota de los Estados que no han respondido en absoluto o que han respondido sin razonar. 2. 2. Hacer una protesta firme contra el principio y el precedente; y una reserva de los derechos que nos resultan de estas violaciones palpables del pacto constitucional por parte del gobierno federal, y la aprobación o aquiescencia de los diversos co-estados; de modo que en lo sucesivo podamos hacer lo que ahora podemos hacer legítimamente, siempre que la repetición de estas y otras violaciones haga evidente que el gobierno federal, haciendo caso omiso de las limitaciones del pacto federal, pretende ejercer sobre nosotros poderes a los que nunca hemos dado nuestro consentimiento. 3. 3. Expresar en un lenguaje afectuoso y conciliador nuestro cálido apego a la unión con nuestros estados hermanos, y al instrumento y los principios por los cuales estamos unidos; que estamos dispuestos a sacrificar por esto todo excepto aquellos derechos de autogobierno cuyo aseguramiento fue el objeto de ese pacto; que no estamos dispuestos en absoluto a hacer de cada medida de error o equivocación una causa de escisión [es decir, separación], estamos dispuestos a ver con indulgencia y esperar con paciencia hasta que hayan pasado esas pasiones y delirios que el gobierno federal ha excitado hábil y exitosamente para encubrir sus propios abusos y ocultar sus designios; Confiamos plenamente en que el buen sentido del pueblo americano y su apego a esos mismos derechos que ahora reivindicamos se unirán a nosotros, antes de que sea demasiado tarde, en torno a los verdaderos principios de nuestro pacto federal; pero estamos decididos, si esto nos decepciona, a separarnos de esa unión que tanto valoramos, antes que renunciar a los derechos de autogobierno que nos hemos reservado y en los que sólo vemos libertad, seguridad y felicidad.

En 1803, Jefferson dijo a Joseph Priestly que defendería el derecho de secesión si los nuevos estados de la Compra de Luisiana trataban de separarse de la madre patria:

No creo que sea muy importante para la felicidad de ninguna de las partes que permanezcamos en una sola confederación o que formemos las confederaciones del Atlántico y del Misisipi. Los de la confederación occidental serán tan hijos y descendientes nuestros como los de la oriental, y me siento tan identificado con ese país, en el futuro, como con éste; y si ahora previera una separación en algún día futuro, aún así sentiría el deber y el deseo de promover los intereses occidentales tan celosamente como los orientales, haciendo todo el bien para ambas porciones de nuestra futura familia que estuviera a mi alcance.

Le dijo algo muy parecido a John C. Breckinridge en 1804:

Los futuros habitantes de los Estados Atlántico y Misisipi serán nuestros hijos. Los dejamos en establecimientos distintos pero limítrofes. Creemos ver su felicidad en la unión, y la deseamos. Los acontecimientos pueden demostrar lo contrario; y si ven su interés en la separación, ¿por qué habríamos de ponernos de parte de nuestros descendientes atlánticos en lugar de nuestros descendientes missipi? Son el hijo mayor y el menor los que difieren. Dios bendiga a ambos y los mantenga unidos, si es para su bien, pero sepárelos, si es mejor.

Jefferson reiteró su apoyo a la secesión a William Crawford cuarenta años después de la Declaración de Independencia. En esta carta de 1816, Jefferson se refiere al daño potencial causado por los residentes de algunos estados que abogan por la guerra y los privilegios del gobierno. Jefferson cree que es mejor romper los lazos con estos estados para liberar a los estados más pacíficos de los halcones:

Si algún estado de la unión declara que prefiere la separación con la 1ª alternativa, a continuar en unión sin ella, no dudo en decir: «Separémonos». Preferiría que se retiraran los estados que están a favor del comercio ilimitado y la guerra, y que se confederaran sólo con aquellos que están a favor de la paz y la agricultura. Sé que todas las naciones de Europa se unirían en sincera amistad con estos últimos, y mantendrían a los primeros a distancia mediante celos, prohibiciones, restricciones, vejaciones y guerras.

En este caso, es notable que Jefferson apoye específicamente la separación de los estados que defienden políticas con las que Jefferson no está de acuerdo. En los debates modernos sobre la secesión, a menudo se nos dice que ésta no debe permitirse si uno de los nuevos estados independientes defiende políticas «incorrectas». Al parecer, Jefferson no estaba de acuerdo. 

¿Dirigiéndose hacia el ‘Texit’?

01/31/2024Ron Paul

El enfrentamiento entre el gobierno de Biden y el de Texas salió a la luz la semana pasada, cuando la Corte Suprema de EEUU dictaminó que las autoridades federales podían retirar las alambradas que el gobernador de Texas, Greg Abbott, había estado instalando a lo largo de la frontera con México para impedir que los millones de inmigrantes ilegales cruzaran a los Estados Unidos.

Esta vez Abbott no se echó atrás. En su lugar, emitió un comunicado en el que declaraba que se está produciendo «una invasión en virtud del Artículo I, Sección 10, Cláusula 3» de la Constitución de EEUU e invocaba «la autoridad constitucional de Texas para defenderse y protegerse.»

Aquí el gobernador Abbott responde a una importante pregunta que planteé en mi campaña presidencial de 1988: ¿en qué momento la apertura de fronteras y la inmigración ilegal masiva en EEUU se convierten en una «invasión», que otorgaría a los gobernadores la autoridad —y la obligación— de actuar?

Según algunas estimaciones, más de seis millones de inmigrantes ilegales han cruzado a los Estados Unidos durante los tres años de la administración Biden. Es probable que estos ilegales procedan en su mayoría de México y Centroamérica, pero lo cierto es que no tenemos ni idea de cuántos de ellos pueden estar llegando desde, por ejemplo, Oriente Medio u otras zonas del mundo asoladas por la guerra. El mes pasado, incluso el New York Times escribió sobre el desastre de la frontera de EEUU que «miles de migrantes llegan a la frontera cada día, caminando desde los confines del planeta, desde África a Asia y Sudamérica, empujados por la violencia implacable, la desesperación y la pobreza».

Con el mundo inundado de armas de EEUU, no es difícil imaginar el peligro de la situación.

Es un problema que la administración Biden no está dispuesta a abordar, probablemente por razones políticas, especialmente en un año electoral. Y Biden encontró un aliado en la Corte Suprema de EEUU y en el Presidente de la Corte Suprema, John Roberts, con la decisión de que los agentes federales pueden empezar a retirar las barreras establecidas por las autoridades de Texas. Pero la intensidad de la disputa se hizo patente esta vez cuando 25 estados liderados por Republicanos emitieron declaraciones en apoyo de Texas.

Empezó a parecer un enfrentamiento y muchos incluso empezaron a invocar palabras como «secesión».

Sin embargo, si la administración Biden pretende utilizar la sentencia de la Corte Suprema para tomar medidas contra la barrera fronteriza de Texas, existen formas más inmediatas de defender la frontera. La semana pasada, el representante Thomas Massie acudió a Twitter para relatar una reunión que él y un grupo de miembros de la Cámara de Representantes de EEUU mantuvieron con el difunto juez Antonin Scalia. En el desayuno, escribió Massie, el juez Scalia dijo al grupo que dejaran de quejarse de las sentencias de la Corte Suprema y empezaran a desfinanciar las sentencias a las que se oponían.

Como explicó Massie en otro tuit, «el Congreso puede hacer IRRELEVANTE la decisión de 5-4 de la Corte Suprema contra Texas simplemente negándose a financiar la eliminación de las medidas de seguridad fronteriza de Biden». La anulación a través del «poder del monedero» es una importante herramienta que la Constitución de EEUU otorga al Congreso y que podría ejercerse fácilmente en este caso.

Biden está claramente jugando a la política con la crisis de la inmigración, afirmando la semana pasada que tan pronto como el Congreso apruebe otro proyecto de ley de «reforma» de la inmigración —uno que incluye 100.000 millones de dólares en beneficencia militar para Ucrania, Israel y Taiwán— tomará medidas para abordar la Frontera. El Congreso debería rechazar este chantaje y los estados de EEUU deberían seguir tomando medidas —incluida la anulación de la sentencia de la Corte Suprema— para protegerse de la invasión.

Publicado con autorización.

 

La gran Wanjiru Njoya

La vida académica actual, y nuestra cultura en general, están acosadas por una locura «woke». Las termitas marxistas intentan destruir la civilización occidental. El problema no se limita a la Teoría Racial Crítica, tema de una columna anterior. Va mucho más allá. La podredumbre está en todas partes. Afortunadamente, los que se dedican a la verdadera libertad académica están resistiendo este ataque contra nosotros. Pero necesitamos a alguien que galvanice la lucha por la libertad académica; alguien que sea la voz de nuestra batalla. Ya tenemos esa voz. Se trata de Wanjru Njoya, una brillante jurista que acaba de incorporarse a la plantilla del Instituto Mises como investigadora. Es una de las oradoras más dinámicas y apasionadas que he escuchado desde que fundé el Instituto Mises hace más de 40 años. Si aún no han oído hablar a Wanjiru, les espera una gran experiencia. Pronto se convertirá en una presencia nacional y en una estrella mediática. Tenemos mucha suerte de que esté de nuestro lado.

Lo primero que me «encandiló» de Wanjiru fue escuchar su brillante conferencia sobre Rothbard en la AERC (Austrian Economics Research Conference) de 2023. Puedes escuchar otras charlas y entrevistas suyas aquí.

Si lo haces, te convencerás que es una estrella de primera magnitud.

La historia de Wanjiru es fascinante. Nació en Nueva Jersey, pero creció en Kenia. Tras licenciarse en leyes por la Universidad de Nairobi, obtuvo una beca Rhodes y estudió en el St. Edmunds College de la Universidad de Cambridge. Su investigación doctoral sobre el marco conceptual de la relación laboral se publicó con el título «Property in Work: The Employment Relationship in the Anglo-American Firm».

Johns College de Oxford, la London School of Economics, la Queens University de Canadá y, durante los últimos seis años y medio, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Exeter, donde fue profesora titular de Derecho. También es miembro de la Academia de Educación Superior del Reino Unido. Ha publicado numerosos artículos sobre ley laboral y normativa laboral, los más recientes en King's Law Journal, Journal of Law, Economics & Policy y Journal of Libertarian Studies.

Wanjiru es autora de Economic Freedom and Social Justice: The Classical Ideal of Equality in Contexts of Racial Diversity, que se publicó en la serie Palgrave Studies in Classical Liberalism en 2021. En colaboración con David Gordon, investigador principal del IM, también escribió otro libro para la misma serie, Redressing Historical Injustice: Self-Ownership, Property Rights and Economic Equality, que se publicó en 2023; y ahora está escribiendo otro libro, también en colaboración con él.

Si Wanjiru hubiera estado dispuesta a seguir la locura «woke», su capacidad de oratoria la habría llevado a las alturas de la vida académica británica. Se habría convertido en una famosa profesora de Oxford o Cambridge. Pero no quiso ceder. Publica con regularidad sus opiniones contrarias al movimiento «woke» en Twitter, donde tiene más de 25.000 seguidores. Su facultad de leyes le pidió que pusiera fin a sus «polémicos» tuits. Justo lo que no quieren es una mujer negra que esté en contra de sus ideas. Cuando se negó, la persiguieron. Le quitaron su despacho. Pero ella no cedió. Cuando pienso en lo que tuvo que pasar, me viene a la mente el contraste entre el gran Murray Rothbard y Alan Greenspan. Ambos economistas sabían que el patrón oro es correcto. Pero Greenspan abandonó la verdad para ganar poder e influencia. Murray no transigió.

¿Qué ha publicado Wanjru en Twitter? He aquí algunos ejemplos. Está muy interesada en la lucha de los sudafricanos blancos contra la confiscación de sus tierras por el partido gobernante, el Congreso Nacional Africano. Entre sus comentarios: «Por eso la policía sudafricana dejó de contabilizar los asesinatos en granjas por raza —mostraba un impacto desproporcionado en los granjeros blancos». Ellos dijeron «Para nosotros, la racialización de la delincuencia es problemática. No se puede tener una categoría separada que diga: los granjeros son los chicos y chicas de oro especiales».

«Muy contentos de recopilar estadísticas raciales y medir las «diferencias» si muestran que los negros están en desventaja. Pero si muestra que los blancos están en desventaja, de repente todo es «no queremos racializar las estadísticas»».

«Esta gente son comunistas. No les interesa la agricultura. Todo lo que les interesa es la «acción contra el hambre», sacudir a los contribuyentes trabajadores de Occidente para que les suministren comida gratis. Mientras tanto, han masacrado a más de 4.000 granjeros blancos en Sudáfrica».

«Mi opinión es que si los blancos son expulsados de África, los negros deberían ser expulsados de Europa. Lo justo es justo. No puede ser que los negros declaren que los blancos no son bienvenidos en África y al mismo tiempo exijan que los negros deben ser bienvenidos en Europa».

Como pueden ver, cuando dije que Wanjiru Njoya no transige, no estaba bromeando. Otro tema sobre el que tuitea es el de las preferencias raciales en la educación. Señala que estos programas no ayudan a los negros ni a otras minorías. Pretenden imponernos una ideología:

«Fíjate que a la gente de la «igualdad de oportunidades» no le interesa crear oportunidades para los demás. Lo que les interesa es IGUALAR las oportunidades de todos. Por eso no les importa que la gente sea analfabeta e incapaz de hacer operaciones matemáticas básicas. Están demasiado ocupados midiendo las «brechas»».

«Cuando se encuentran con niños analfabetos no se preocupan por ayudarles a aprender a leer. No, corren a medir la diferencia entre el número de niños negros analfabetos y el número de niños blancos analfabetos. Van a la caza de un racismo para poder igualar las razas».

«Hace décadas Thomas Sowell escribió sobre la derogación silenciosa de la Revolución americana (Cosmic Justice, 1999), pero la gente sigue sin saber que esto ocurrió. Es precisamente mediante la derogación silenciosa de las Constituciones y de las libertades humanas fundamentales como la wokería consigue sus mayores victorias»

«Ten en cuenta que cada vez que oigas a instituciones y profesiones woke-capturadas referirse a «nuestros valores compartidos» lo que quieren decir es comunismo».

«Deroguen la Ley de Derechos Civiles. Háganlo ahora, antes de que devore la Constitución. No se puede «enmendar» el camino para salir de la wokería, debatiendo el significado de las palabras, agitando el diccionario ante los wokies y diciéndoles que deben utilizar definiciones correctas de «igualdad»».

«No se puede «enmendar» una revolución. No se puede derrotar a la revolución woke predicando sobre la llamada «igualdad daltónica». Nadie que marche bajo la bandera de la «igualdad» está interesado en debatir las palabras, están interesados en el poder y el control total».

«Una de las mayores desventajas de los negros es que todo el mundo los mima. No importa lo mal que se comporten, no es culpa suya, siempre es culpa del Sistema. Por tanto, nada es responsabilidad suya. Así que con el tiempo sólo conseguirán ser más débiles y desafortunados. Triste».

Como puedes imaginar, Wanjiru no siente ninguna simpatía por la ex Presidenta de Harvard Claudine Gay, plagiaria en serie:

«Ahora estamos tan mimados que ni siquiera tenemos que citar las fuentes de los trabajos académicos. Podemos tomar textos de otras personas y fingir que son nuestros. Hazlo 11 veces y estarás listo para ser presidente de una universidad de la Liga de la Hiedra y ganar 900.000 dólares. Si alguien se queja, es racismo».

«Dentro de poco animarán a la gente a que, por favor, plagie más, para que la Presidenta de Harvard no se sienta tan humillada. No quieren que se sienta la única plagiadora. Nos pedirán a todos que pongamos de nuestra parte y plagiemos más, para que se sienta bienvenida e incluida».

Lee el artículo completo en LewRockwell.com.

 

Profesor Huerta de Soto sobre Javier Milei

01/29/2024Philipp Bagus

El pasado jueves 25 de enero de 2024, Jesús Huerta de Soto comentó por última vez en clase el discurso de Javier Milei en Davos. De Soto señaló que la política es un terreno difícil y peligroso en el que no recomienda entrar. Sin embargo, abraza de todo corazón el éxito de Milei: «Un discípulo [Javier Milei], que ha sido el motivo de una de mis mayores alegrías en la vida, en contra de mi recomendación, como ya digo en mis artículos, no destroces tu vida dedicándote a la política, y él se ha dedicado. Por cosas del destino, o de la mano de Dios, ha terminado siendo presidente de la República Argentina. Ha inmolado su vida. No te puedes imaginar lo que es dedicarse a la política, sobre todo en un país como Argentina, no es que sea especialmente malo, es como España, es destrozarse la vida.»

Continúa el profesor Huerto de Soto:

«No sé qué pasará con su programa en Argentina. Sólo sé dos cosas: ya le debemos [a Milei] algo de inmenso valor. Lo que hizo por la humanidad y que es haber puesto a la orden del día y haber popularizado la idea de libertad, términos como anarcocapitalismo y haber despertado a los ciudadanos de su letargo.»

Gracias a los esfuerzos de Milei, muchas personas descubrieron que eran anarcocapitalistas y dicen:

«No lo sabía, ahora que le escucho me doy cuenta de lo que soy: un anarcocapitalista».

Por ello, Huerta de Soto concluye: «No importa lo que ocurra en Argentina, aunque deseo que tenga mucho éxito, pero lo que ya ha conseguido Milei tiene un valor inmenso. Llevo 40 años repitiendo lo mismo y ahora ya tiene un eco universal. Bien por Milei. Y dos, mientras a Argentina le vaya bien, solo medianamente bien. Imagínate, qué va a pasar...».

En este caso, Huerta de Soto afirma que «el Premio Nobel de Economía debería concederse tanto a Israel Kirzner como máximo representante vivo de la escuela austriaca de economía, como al presidente Javier Milei como alguien capaz de llevar estas ideas a la práctica».

Es Biden vs. Texas, y Texas está en lo correcto.

01/25/2024Ryan McMaken

En lo que no puede ser sino una medida sorprendente, el gobernador de Texas, Greg Abbott, ha desafiado abiertamente a la Casa Blanca y ha invocado el artículo 1, sección 10, de la Constitución de EEUU como razón para ignorar la exigencia de la administración Biden de que el gobierno del estado deje de erigir una barrera fronteriza a lo largo de la frontera entre Texas y México.

Durante meses, el gobierno federal ha intensificado las amenazas contra el gobierno estadual y ha condenado a Texas por erigir barreras de alambre de espino y otros impedimentos a la migración. La Casa Blanca ha interpuesto una demanda para forzar la demolición de estas barreras en un nuevo intento de aumentar la inmigración extranjera en Texas. Texas emprendió acciones legales por su cuenta contra la orden federal. Sin embargo, el lunes, la Corte Suprema de EEUU dictaminó que el gobierno federal podía seguir adelante con sus planes de cortar la barrera de alambre de espino.

Sin embargo, las autoridades de Texas se han negado a permitir el acceso de los agentes federales a la frontera. Esto amplía una política de Texas que esencialmente ha expulsado al personal federal de un tramo de 2,5 millas del Río Grande en Eagle Pass que ha sido ampliamente utilizado por coyotes, cárteles y migrantes como punto de entrada a los EEUU.

La situación sigue agravándose, y ahora los Demócratas de Washington exigen que Biden «tome el control» de la guardia nacional y la vuelva contra el gobierno estadual.

La situación es chocante porque los gobiernos estaduales y locales controlados por Republicanos rara vez muestran voluntad de oponerse a las usurpaciones federales de la autoridad local. Durante décadas, el procedimiento operativo estándar de los Republicanos ha sido rendirse instantáneamente en cuanto alguien en Washington pronuncia la frase «cláusula de supremacía» o la Corte Suprema dicta una sentencia. Los Demócratas, en cambio, se burlan habitualmente de la supremacía federal, como con las «ciudades santuario».

Se trata de un raro caso en el que un gobierno estadual controlado por Republicanos no ha doblado inmediatamente la rodilla en nombre de la unidad nacional y de «la ley y el orden».

¿Qué dice exactamente la declaración del gobernador de Texas? En general, sostiene que la administración Biden ha estado ignorando las leyes federales de inmigración y retirando ilegalmente las operaciones de control fronterizo de la frontera entre Texas y México. Abbott concluye:

Bajo las políticas fronterizas sin ley del presidente Biden, más de 6 millones de inmigrantes ilegales han cruzado nuestra frontera sur en sólo 3 años. Eso es más que la población de 33 estados diferentes en este país. Esta negativa ilegal a proteger a los estados ha infligido un daño sin precedentes al Pueblo en todo los Estados Unidos.

Si eso fuera todo, lo consideraríamos un documento que no es más que una carta al director. Pero entonces Abbott dice que la Constitución de EEUU pone remedio a la situación:

los Redactores incluyeron tanto el Artículo IV, § 4, que promete que el gobierno federal «protegerá a cada [estado] contra la invasión», como el Artículo I, § 10, Cláusula 3, que reconoce «el interés soberano de los estados en proteger sus fronteras».

El último párrafo es donde la cosa se pone interesante. Abbott escribe:

El incumplimiento por parte de la administración Biden de los deberes impuestos por el Artículo IV, § 4 ha desencadenado el Artículo I, § 10, Cláusula 3, que reserva a este estado el derecho de autodefensa. Por estas razones, ya he declarado una invasión en virtud del Artículo I, § 10, Cláusula 3 para invocar la autoridad constitucional de Texas para defenderse y protegerse. Esa autoridad es la ley suprema de la tierra y reemplaza cualquier estatuto federal en contrario. La Guardia Nacional de Texas, el Departamento de Seguridad Pública de Texas y otro personal de Texas están actuando en virtud de esa autoridad, así como de la ley estadual, para asegurar la frontera de Texas.

Abbott está diciendo esencialmente que la supremacía federal en este caso ha quedado anulada por la negativa federal a aplicar la ley federal.

¿Puede salirse con la suya?

Para mayor claridad, veamos el artículo 1, sección 10. Dice así:

Ningún estado podrá, sin el Consentimiento del Congreso, imponer Derechos de Arqueo, mantener Tropas o Buques de Guerra en tiempos de Paz, celebrar Acuerdos o Pactos con otro Estado o con una Potencia extranjera, ni entrar en Guerra, a menos que sea realmente invadido o se encuentre en un Peligro tan inminente que no admita demora.

La frase clave aquí es «a menos que sea realmente invadido». Tal vez sea discutible si la actual avalancha de inmigrantes a través de la frontera constituye o no una «invasión», tal como se afirma aquí. Sin embargo, lo que es evidente aquí es que corresponde al gobierno estadual determinar por sí mismo si el estado está siendo invadido o no. Al fin y al cabo, el objetivo de la sección es conceder ciertos poderes a los estados al margen de la autoridad del gobierno federal. Si el gobierno federal también puede determinar por sí mismo si el estado está siendo invadido o no, entonces la sección carece de sentido.

Por lo tanto, una lectura honesta de este texto debería impedir que la administración Biden o la Corte Suprema de EEUU volvieran y dijeran «no están siendo invadidos, ahora hagan lo que decimos».

La carta del gobernador también está bien redactada en el sentido de que declara que las acciones del estado están directamente autorizadas por la constitución de EEUU y, por tanto, no están sujetas a meros estatutos federales. Esto será útil para resistir cualquier intento federal de federalizar la Guardia Nacional de Texas.

Es decir, si la administración Biden intenta tomar el control de la Guardia, como generalmente está autorizada a hacer en la ley federal, Abbott podría decir «nuestro derecho a comandar la guardia nacional bajo el Artículo 1, Sec 10 reemplaza su reclamo de federalizar la Guardia bajo el estatuto federal».

Después de todo, los detalles de la autoridad del presidente para «convocar a la milicia» se basan principalmente en estatutos federales, y no en la Constitución. Históricamente, los gobiernos estaduales han tenido un amplio margen para vetar los intentos presidenciales de utilizar tropas estaduales. Esos poderes de veto estaduales fueron abolidos en gran medida en los últimos cincuenta años por los conservadores, los Guerreros Fríos y otros simpatizantes del Pentágono.

Por la forma en que está redactada la declaración de Abbott, podría estar argumentando que tiene autoridad constitucional sobre los intentos presidenciales de hacerse con el control de la guardia nacional.

La situación ha ido más allá de los argumentos legales 

A medida que avance la situación, es probable que oigamos hablar mucho a los juristas sobre qué tribunal dijo esto y qué texto judicial dijo lo otro. Sin embargo, en una situación de crisis como la actual, las sentencias judiciales serán cada vez más irrelevantes a medida que avance la situación. La política y la opinión pública tomarán el relevo como verdaderos criterios de lo que es factible para cada bando.  

En este punto, la administración Biden está claramente motivada para entrar en Texas, tomar el control de la situación y abrir de par en par la frontera. En un año electoral, sin embargo, esto será problemático para Biden con muchos electores. Muchos verán la situación como lo que es: un poderoso establishment de Washington, sin la piel en el juego en el sur de Texas, aparece para decir a los lugareños que por la presente se les ordena alojar a un número ilimitado de inmigrantes no cribados en sus propios barrios, y que los pagadores de impuestos cubran el coste. Con los medios heredados de su lado, Biden podría salirse con la suya.

Sin embargo, esto es lo que debería ocurrir. Cualquier agente federal que intente intervenir a agentes estaduales en la frontera debería ser arrestado y juzgado por obstrucción y allanamiento según la ley de Texas. Los intentos federales de tomar el control de la Guardia Nacional deberían ser declarados no aptos por el gobernador en virtud de la Sección 1, Artículo 10.

No está claro cuál sería el siguiente paso de Washington. Después de todo, los federales están acostumbrados a la obediencia incondicional de los gobiernos estaduales. Es seguro que la Casa Blanca buscaría inmediatamente medidas de represalia, como negar a los texanos el acceso a los fondos federales —que los tejanos ya pagan a través de sus nóminas e impuestos sobre la renta. El Departamento de Defensa enviará a sus generales títeres a amenazar a las autoridades estaduales por no acatar las órdenes del Pentágono, de forma similar a su oposición a los proyectos de ley de Defensa de la Guardia.

Si la Corte Suprema sigue emitiendo sentencias que posteriormente son ignoradas, entonces la SCOTUS sólo conseguirá hacer el ridículo. Es probable que lo evite, por lo que la situación se basará en realidades políticas, no jurídicas. Lo que es agradable de ver, sin embargo, es que el aura de autoridad en torno al gobierno central está siendo gradualmente perforada y destruida. Ya era hora de que ocurriera algo así. 

El FBI ha rebajado su ya bajos estándares

01/25/2024Ryan McMaken

Informa el New York Post:

Un alarmante deterioro de las normas de contratación del FBI ha quedado al descubierto en un informe entregado al Comité Judicial de la Cámara de Representantes por una alianza de agentes y analistas retirados y en activo.

Los requisitos de diversidad, equidad e inclusión (DEI, por sus siglas en inglés) impulsados por el director del FBI, Chris Wray, han degradado los estándares de reclutamiento en todas las áreas, incluidas «la aptitud física, el consumo de drogas ilícitas, las irregularidades financieras, la salud mental, la experiencia laboral a tiempo completo y la integridad», y suponen una amenaza para la capacidad del FBI de proteger a América de cualquier daño, afirman los autores.

El titular dice que el cambio en las normas de contratación pone «en peligro la seguridad del país». El artículo continúa relatando en detalle cómo los nuevos reclutas tienen sobrepeso y son incapaces de correr siquiera 1,5 millas. Pero, según el informe, estas personas son contratadas de todos modos porque marcan unas cuantas casillas DEI.

Entiendo lo que la autora, Miranda Devine, intenta decir. Trata de criticar la ideología de la DEI diciendo que conduce a agentes de menor calidad en el FBI. Estoy de acuerdo con ella en que la DEI es algo malo. Sin embargo, su intento de presentar al FBI anterior a la DEI como una agencia de «los mejores y más brillantes», o como una agencia clave para la «seguridad del país», no es más que la mitología oficial.

Si el cambio de la DEI significa algo, sólo significa que los estándares de contratación en el FBI han caído aún más bajo de lo que estaban antes. Ahora, en lugar de contratar a fanáticos del control tiránico que sirvan robóticamente a todos los caprichos del régimen, el FBI contrata a fanáticos del control tiránico que además son gordos y perezosos. Algunos dirán que eso es una mejora. Al menos los nuevos reclutas pueden tomarse más tiempo libre para violar los derechos humanos básicos de los americanos.

Estas son las preguntas que realmente importan a un jefe de contratación del FBI:

Si puedes responder afirmativamente a todas estas preguntas, probablemente serías un gran agente del FBI. Ahora, con las nuevas directrices de la DEI, puedes hacer todas estas cosas y además estar en una forma física horrible, siempre que seas una mujer negra o un hombre trans.

Lamentablemente, Devine en The New York Post se ha tragado la propaganda pro-régimen que durante mucho tiempo ha intentado convertir a los agentes del FBI en profesionales consumados que se preocupan profundamente por su país y son «los mejores y los más brillantes.» Esto nunca ha sido cierto. El FBI siempre ha sido una organización basura, un despilfarro inconstitucional de dinero que ha funcionado en gran medida como la policía secreta de la nación. De hecho, bajo J. Edgar Hoover, empleó tácticas notablemente similares a las utilizadas por el KGB: recopiló todo lo que pudo sobre funcionarios electos y otros americanos poderosos para utilizarlo como palanca. La agencia empleó estos datos obtenidos ilegalmente para asegurarse de que pocos miembros del Congreso estuvieran dispuestos a ir contra el FBI.

El FBI siempre ha sido un garrote utilizado por el régimen contra los americanos pacíficos que se oponen a los proyectos favoritos del régimen, como la guerra de Vietnam.  El FBI fue la agencia en el centro de COINTELPRO, un esfuerzo de espionaje ilegal diseñado para destruir a los activistas antiguerra en América. El FBI intentó que Martin Luther King se suicidara. El FBI inició el asedio que condujo a la masacre de Waco de docenas de mujeres y niños.

Además, la idea de que el FBI mantiene seguro a América es pura fantasía. El FBI es innecesario para hacer cumplir las leyes contra los delitos violentos. Los delitos violentos ya son ilegales en todos los estados de EEUU, y cada estado de EEUU tiene su propia policía estatal. En segundo lugar, el FBI, más que ninguna otra agencia —con la posible excepción de la CIA— dejó que los atentados del 11-S ocurrieran delante de sus narices. ¿Y cómo no iban a hacerlo? La «lista de vigilancia» del FBI incluye los nombres de más de un millón de EEUU. Mientras el FBI estaba ocupado persiguiendo a gente como Randy Weaver por delitos menores con armas de fuego, no se percató de que verdaderos terroristas colocaban bombas bajo el World Trade Center, como ocurrió en 1993.

Sin embargo, el viejo mito de los agentes del FBI altamente profesionales y amantes de América perdura, y The New York Post quiere hacer creer que los agentes del FBI eran de primera clase hasta que apareció la DEI.

Como nota final, puede ser instructivo recordar el caso del agente del FBI Chase Bishop. El agente Bishop estaba bailando en un club nocturno de Denver en 2018. Cuando intentó dar una voltereta hacia atrás, su pistola se cayó del bolsillo, cayó al suelo, se disparó accidentalmente e hirió a un transeúnte. Bishop se declaró culpable de agresión en segundo grado y evitó ir a la cárcel. Los fieles servidores del régimen suelen recibir un trato especial de los jueces del régimen. A pesar de que en Colorado es ilegal llevar un arma en estado de embriaguez, Bishop nunca fue acusado de ningún delito con armas, y recibió su arma de vuelta poco después de su condena. Al parecer, Bishop sigue siendo empleado de la Oficina. Todo esto ocurrió durante los años de Trump y fue sin duda antes de la nueva era de la DEI. En otras palabras, tipos borrachos tirando armas cargadas mientras bailan son los «mejores y más brillantes» del FBI. No es nada nuevo, y los pagadores de impuestos continuarán financiando los asaltos a la libertad de estas personas, sus salarios exagerados y sus pensiones grotescamente grandes hasta que el FBI sea finalmente abolido.

No pongan impuestos a los ricos. ¡Eliminen la Fed!

01/23/2024Ron Paul

Políticos selectos, funcionarios gubernamentales, élites económicas y expertos que llegaban a la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos (Suiza) fueron recibidos con una carta abierta firmada por más de 250 multimillonarios y millonarios. Los firmantes piden a sus respectivos gobiernos que les suban los impuestos.

A los firmantes de la carta les preocupa la «desigualdad» que, según ellos, «ha alcanzado un punto de inflexión». El coste de esta desigualdad «para nuestro riesgo de estabilidad económica, social y ecológica», continúa la carta, «es grave  —y crece cada día». Puede que tengan razón. Desde el colapso de los mercados en 2008, el resentimiento contra los que se encuentran en la cima de la escala de ingresos ha ido en aumento. Sin embargo, esto no se debe a que la gente envidie a quienes pueden beneficiarse en un mercado libre. Más bien, el resentimiento tiene sus raíces en el sistema corporativista que recompensa a quienes manipulan el proceso político.

Si los firmantes de la carta quieren acabar de verdad con el tipo de desigualdad que alimenta la rabia populista, deberían dejar de pedir subidas de impuestos y exigir en su lugar el fin de los programas y políticas gubernamentales que benefician a los ricos y poderosos. Se incluyen programas como el Banco de Exportaciones e Importaciones, que subvenciona a las grandes corporaciones, las regulaciones sanitarias y de seguridad, que cartelizan los mercados al tiempo que no protegen a los consumidores, y la política exterior intervencionista, que enriquece al complejo militar-industrial al tiempo que hace al resto de nosotros más pobres y más vulnerables a los ataques terroristas.

La Reserva Federal es la principal causa de desigualdad. Esto no es sorprendente si se tiene en cuenta que fue creada a instancias de los banqueros y aprobada a toda prisa por el Congreso justo antes de Navidad, cuando pocos americanos prestaban atención. Muchos americanos se dieron cuenta de cómo el banco central adapta sus políticas para beneficiar a las élites financieras tras el colapso de 2008. Entonces, el gobierno de EEUU, gracias a la impresión de dinero de la Fed, rescató a las grandes instituciones financieras mientras los americanos de a pie sufrían.

La Fed llevaba muchos años ayudando a las grandes firmas. En los 1990 era habitual que la Reserva Federal, entonces bajo la dirección de Alan Greenspan, inyectara dinero en el mercado en respuesta a crisis aparentes. La prensa financiera lo bautizó como el «Greenspan put». El nuevo dinero ayudaría a algunas empresas y a sus ricos propietarios, al tiempo que reduciría el poder adquisitivo de la mayoría de los americanos.

Los americanos de clase media y trabajadora sufren la peor parte de la inflación, que se define correctamente como el bombeo de dinero a la economía por parte del banco central, reduciendo así el poder adquisitivo del dólar.

En un libre mercado, la mayoría de la gente podrá tener un nivel de vida satisfactorio y reconocer que los «superricos» ganaron sus fortunas ofreciendo bienes y servicios que satisfacían las necesidades y deseos de los consumidores, al tiempo que proporcionaban buenos empleos con buenos salarios a sus conciudadanos. Por el contrario, en una «economía mixta» apoyada en un sistema de dinero fiduciario, el ciudadano medio sufrirá una erosión constante de su nivel de vida gracias a las políticas inflacionistas del banco central, mientras los capitalistas amiguistas prosperan. Esta es una receta para la inestabilidad social.

Quienes se preocupan por los efectos perjudiciales del creciente resentimiento por la desigualdad de ingresos deberían apoyar la derogación de todos los programas federales que recompensan a los capitalistas amiguetes, incluidos los programas que se disfrazan de defensa nacional. También deberían trabajar para auditar y luego acabar con la Reserva Federal.

Publicado con permiso del Instituto Ron Paul. 

 

Javier Milei y la «Batalla de Davos»

01/23/2024Philipp Bagus

«Bolas, necesitamos bolas» es probablemente la frase más famosa del legendario portero alemán Oliver Kahn. También necesita bolas quien es presentado con condescendencia por Klaus «El Gran Reinicio» Schwab en Davos, sólo para decirles a la cara a las élites políticas y económicas reunidas que traicionan los principios liberales-libertarios que han hecho grande a Occidente. Y a Javier Milei, presidente argentino, y portero en su juventud le tocó estos cojones.

Su discurso, y no es difícil predecirlo, pasará a la historia. Es, con diferencia, el discurso más visto del FEM de este año. Elon Musk ha recomendado el discurso varias veces en X.

Aquí está en breve:

Occidente está en peligro porque se ha abierto a las ideas socialistas. Es el capitalismo el que ha catapultado a la humanidad fuera de la pobreza masiva y ha creado una prosperidad inimaginada. El capitalismo no sólo crea una enorme riqueza, mientras que el socialismo conduce a la pobreza, sino que también es un orden justo, a diferencia del socialismo. El capitalismo es moralmente superior al socialismo. Los socialistas utilizan el mantra de la «justicia social», pero no es ni social ni justa. De hecho, la «justicia social» es injusta porque se financia con impuestos y, por tanto, se basa en la coacción y la amenaza de la violencia. Es antisocial porque empobrece a la gente. Esto se debe a que la redistribución reduce el incentivo para ser productivo. El pastel se hace más pequeño de lo que habría sido de otro modo, porque la redistribución destruye el proceso de descubrimiento empresarial. El socialismo ha fracasado siempre y en todas partes, económica, social y culturalmente. Y ha costado más de 100 millones de vidas.

Las teorías neoclásicas preparan el terreno para el socialismo. Los neoclásicos comparan su modelo con la realidad y llaman «fallo del mercado» a cualquier desviación de la realidad con respecto al modelo; no se dan cuenta de que, de hecho, su modelo está fallando. Deberían deshacerse de sus modelos. No existe tal cosa como un «fallo del mercado». El mercado es un mecanismo de cooperación social a través del trueque voluntario. El mercado no puede fallar.

Cuando los socialistas se dieron cuenta de que los trabajadores del capitalismo no se empobrecían, sino que se enriquecían, cambiaron de estrategia. Hoy, la lucha de clases entre capitalistas y trabajadores se sustituye por supuestos conflictos entre hombres y mujeres; o entre el hombre y la naturaleza. Para salvar el ambiente, hay que controlar el crecimiento demográfico; se fomenta el aborto.

Los neomarxistas han transformado la opinión pública en un largo proceso de toma de control de los medios de comunicación, las universidades e incluso las organizaciones internacionales. Como todos los presentes saben, el FEM es una de estas últimas. Las ideas socialistas deben combatirse frontal y ruidosamente. Hay muchas variedades de socialismo en sentido amplio. Socialistas no son sólo los que se llaman a sí mismos socialistas, sino también socialdemócratas, democristianos, comunistas, keynesianos, nazis, nacionalistas y globalistas. A todos ellos les une su creencia en las regulaciones y en el Estado. Los verdaderos héroes de la sociedad son los empresarios. Son creadores de prosperidad que pueden enorgullecerse de obtener lucros satisfaciendo las necesidades de los demás. No deberían aliarse con el Estado, ni siquiera a través del FEM. El Estado no es la solución. El Estado es el problema. El Estado es un peligro para la libertad.

Este breve resumen muestra la amplitud de temas que Milei trata en su discurso de 23 minutos. Paso a paso, desmonta la visión estatista del mundo. Es el pensador y líder carismático y elocuente que los libertarios llevaban tiempo esperando. Un golpe de suerte para la libertad. Reconoció pronto la importancia de la Kulturkampf. Esta guerra cultural tiene que ver con la hegemonía ideológica (Antonio Gramsci, 1891 - 1937). En esta guerra, las exigencias de la izquierda, como el igualitarismo, el sexismo, el feminismo, el relativismo, el nihilismo, la centralización y el ateísmo, chocan con el valor de la libertad; pero también con las instituciones que hacen florecer a largo plazo una sociedad capitalista, como la propiedad privada, las jerarquías naturales, las tradiciones, la familia y el cristianismo.

Esta guerra cultural debe emprenderse, en voz alta, con confianza en uno mismo, sin concesiones, siempre y en todas partes; y en esto Milei es un modelo único. No sólo ha abrazado con éxito la guerra cultural en Argentina, sino que también ha cosechado los frutos del cambio cultural en forma de presidencia. Como todos los libertarios, en realidad le repugna la política. Pero asumió el sacrificio. No le importaba luchar por las ideas de la libertad en las intrigas de la política.

La guerra cultural debe librarse a todos los niveles posibles, no sólo en las aulas universitarias, los libros, las charlas en conferencias y las contribuciones a los medios de comunicación, sino también en la política. Sin el escenario político, uno se ve privado de una herramienta muy eficaz para influir en la opinión pública y en la cultura. Los estatistas son felices cuando están entre ellos en el Parlamento y pueden planear sus intervenciones en la sociedad civil sin ser molestados. Por eso Milei decidió finalmente entrar en la arena política; y, con su elección, consiguió que se prestara una increíble atención a las ideas libertarias. Términos como libertarismo o anarcocapitalismo son ahora socialmente aceptables. La espiral de silencio se ha roto, y cada vez más gente se identifica como partidaria de Milei y de las ideas de libertad. Aún más gente se volverá hacia las ideas de libertad una vez que las reformas libertarias en Argentina den sus frutos. El discurso se está moviendo en la dirección de la libertad. Culturalmente, muchas cosas se han puesto en marcha. La alegórica «motosierra» de Milei se ha hecho popular en todo el mundo. La ola libertaria ha llegado incluso a Davos y al Foro Económico Mundial.

Lo que ocurrió en Davos era impensable no hace mucho: un presidente anarcocapitalista mira a los ojos a los globalistas, les reprocha sus ideas socialistas y canta una oda a la libertad, al capitalismo y a la libre empresa. Y cita a Israel Kirzner y Alberto Benegas Lynch Jr, dos economistas austríacos. Critica la Agenda 2030, el neomarxismo, el feminismo, el aborto, los impuestos, el socialismo, los medios principales, advierte de la destrucción de los valores occidentales y habla de Dios como el Creador. Pura guerra cultural. ¡Viva la libertad, carajo!