La paranoia sobre la debilidad americana se apoya en una comprensión errónea de la historia.
Para algunos miembros del establishment de la política exterior americana, el mundo está permanentemente atascado en el Munich de 1938. Desde que el acuerdo de Múnich y la estrategia de «apaciguamiento» no lograron impedir el inicio de la Segunda Guerra Mundial, algunos estudiosos han llegado a la conclusión de que lo único que se interpone entre la paz mundial y el caos total es la proyección de la fuerza militar americana en todo el mundo.