¿Hay un riesgo alto de una crisis de divisa?
“Las noticias sobre mi muerte se han exagerado mucho”, decía Mark Twain en respuesta a un reportaje de un periódico que decía que estaba en su lecho de muerte. Lo mismo podría decirse acerca de muchas divisas fiduciarias. De igual que nos fijemos en el dólar de Estados Unidos, el euro, el yen japonés o la libra británica: tras la crisis financiera y económica de 2008/2009, unos cuantos comentaristas dibujaban un futuro bastante sombrío para ellas: alta inflación, incluso hiperinflación, algunos incluso preveían su desplome. Eso no pasó.